
Economía hondureña mantiene ritmo positivo en 2026
17 de abril de 2026
La actividad económica de Honduras continúa mostrando señales de recuperación al registrar un crecimiento acumulado del 3.3% durante los primeros meses de 2026, de acuerdo con datos oficiales del Banco Central, reflejando un desempeño estable pese a un entorno internacional desafiante.
El informe del Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) indica que este resultado supera levemente el observado en el mismo período de 2025.
Además, en la comparación interanual, la economía avanzó un 3.7%, evidenciando una mejora frente al crecimiento reportado el año anterior.
A esto se suma un incremento del 4.0% en la tendencia-ciclo, lo que sugiere que la capacidad productiva del país se mantiene en expansión.
Diversos sectores han contribuido a este desempeño, destacando principalmente la intermediación financiera, el sector agropecuario, el transporte, la industria manufacturera, las telecomunicaciones y el comercio.
El crecimiento económico registrado en el inicio de 2026 responde, en gran medida, al dinamismo del sistema financiero, impulsado por mayores ingresos derivados de intereses y comisiones.
Este comportamiento ha sido clave para sostener la actividad productiva en un contexto donde el acceso al crédito y la liquidez juegan un papel determinante.
En paralelo, el sector agropecuario ha experimentado una recuperación significativa, especialmente en cultivos como el banano, melón, sandía, piña y palma africana.
A esto se suma el buen desempeño del café, así como actividades vinculadas a la acuicultura, la pesca y la avicultura, consolidando al agro como uno de los pilares del crecimiento económico nacional.
El transporte y almacenamiento también reportan avances, impulsados por una mayor demanda en el traslado de mercancías tanto a nivel interno como en el comercio exterior.
Este comportamiento refleja un aumento en la actividad comercial y en la circulación de bienes dentro del país.
Por su parte, la industria manufacturera ha sido favorecida por la producción de alimentos y la fabricación de equipos, particularmente en el rubro de arneses, mientras que el sector de telecomunicaciones continúa en expansión gracias al incremento en el uso de servicios de internet móvil y telefonía fija.
En conjunto, estos indicadores apuntan a una economía que, aunque enfrenta retos en el entorno global, mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido, respaldada por sectores clave que continúan aportando al desarrollo productivo del país.
