Perú confirma segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez
Analistas políticos señalan que el escenario refleja nuevamente la polarización del electorado peruano, donde las dos principales opciones representan visiones opuestas sobre el modelo económico y el rumbo institucional del país.

16 de mayo de 2026
Las autoridades electorales de Perú dieron por concluido el conteo oficial de la primera vuelta presidencial, confirmando que el país se encamina a una segunda ronda electoral entre la candidata conservadora Keiko Fujimori y el postulante de izquierda Roberto Sánchez.
El cierre del escrutinio se produjo tras varias semanas de procesamiento de actas y revisión de resultados, en un proceso que alcanzó el 100% de los votos contabilizados, despejando así la incertidumbre sobre los dos finalistas que disputarán la presidencia en el balotaje previsto para el 7 de junio.
De acuerdo con los resultados oficiales, Fujimori encabezó la contienda con alrededor del 17% de los votos válidos, mientras que Sánchez logró consolidarse en el segundo lugar con poco más del 12%, superando por un margen estrecho a otros aspirantes en una elección altamente fragmentada.
El proceso electoral estuvo marcado por demoras en el conteo, observaciones en algunas actas y cuestionamientos políticos por parte de distintos sectores, lo que prolongó la definición final del panorama electoral durante más de un mes. A pesar de ello, los organismos electorales sostuvieron la validez del escrutinio y avanzaron hasta su proclamación definitiva.
La campaña hacia la segunda vuelta se anticipa altamente competitiva, debido a la marcada diferencia ideológica entre ambos candidatos. Fujimori, líder de Fuerza Popular, busca llegar al poder en su cuarto intento presidencial, apoyándose en un discurso centrado en el combate a la delincuencia y la estabilidad económica.
Por su parte, Sánchez, representante de la izquierda, ha planteado propuestas de reforma institucional y mayor intervención del Estado en sectores estratégicos, lo que ha generado tanto respaldo en sectores populares como preocupación en algunos actores económicos.
Analistas políticos señalan que el escenario refleja nuevamente la polarización del electorado peruano, donde las dos principales opciones representan visiones opuestas sobre el modelo económico y el rumbo institucional del país.
Con la definición del balotaje, Perú entra ahora en una nueva etapa de campaña que culminará con la elección del próximo presidente en junio, en un contexto de alta expectativa y fragmentación política.


