Nicaragua rompe con Italia por disputa de extradición
El Gobierno de Nicaragua decidió poner fin a sus relaciones diplomáticas con Italia tras considerar como inapropiadas las declaraciones del canciller italiano Antonio Tajani, quien reiteró el llamado para que Managua permita la extradición de Alessio Casimirri.

17 de julio de 2026
El Gobierno de Nicaragua anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Italia luego de una nueva disputa relacionada con la solicitud de extradición de Alessio Casimirri, ciudadano italiano señalado por su vinculación con las Brigadas Rojas y por el caso del secuestro y asesinato del ex primer ministro italiano Aldo Moro en 1978.
La controversia entre Managua y Roma tiene como origen el pedido de Italia para que Nicaragua entregue a Casimirri, quien reside en territorio nicaragüense desde la década de 1980 y obtuvo la nacionalidad de ese país. Las autoridades italianas han insistido durante años en su extradición, mientras Nicaragua ha mantenido una postura contraria debido a sus disposiciones legales sobre la entrega de ciudadanos nacionales.
El Gobierno de Nicaragua decidió poner fin a sus relaciones diplomáticas con Italia tras considerar como inapropiadas las declaraciones del canciller italiano Antonio Tajani, quien reiteró el llamado para que Managua permita la extradición de Alessio Casimirri.
Casimirri es señalado por Italia por su presunta participación en el secuestro y asesinato de Aldo Moro, dirigente de la Democracia Cristiana italiana y exjefe de Gobierno, ocurrido en 1978 durante una de las etapas más violentas de la historia reciente del país europeo conocida como los “años de plomo”.
Según los reportes, el ciudadano italiano llegó a Nicaragua en 1983, durante el primer período de gobierno sandinista, y posteriormente obtuvo la nacionalidad nicaragüense. Desde entonces, los intentos de Italia para lograr su entrega han enfrentado obstáculos legales y políticos.
La Cancillería nicaragüense argumentó que la decisión de romper los vínculos diplomáticos responde a lo que considera una presión indebida por parte del Gobierno italiano. Managua sostuvo que las declaraciones de Roma representan una injerencia en sus asuntos internos.
Por su parte, Italia ha defendido su solicitud de extradición y ha señalado que busca que los responsables de crímenes relacionados con el terrorismo sean llevados ante la justicia. El Gobierno italiano reiteró que mantiene su reclamo por el caso de Casimirri.
El conflicto diplomático añade un nuevo episodio de tensión para Nicaragua en el escenario internacional, luego de otras controversias con gobiernos y organismos extranjeros en los últimos años.
La ruptura de relaciones deja ahora en pausa los canales oficiales entre Managua y Roma, mientras el caso de Casimirri continúa siendo un punto de desacuerdo entre ambos países, marcado por diferencias jurídicas, históricas y diplomáticas.



