
Lula urge a celebrar el carnaval con respeto y responsabilidad
15 de febrero de 2026

Mientras Brasil vive el arranque de una de sus fiestas más emblemáticas el Carnaval, que este año atrae a millones de personas a las calles y ‘blocos’ de ciudades como Río de Janeiro y São Paulo, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva lanzó un mensaje público para que las celebraciones se desarrollen con libertad, pero también con respeto y civismo.
La exhortación del mandatario se da en momentos en que la cultura festiva del país convoca a multitudes y se promueven campañas contra el acoso en espacios multitudinarios.
En sus declaraciones difundidas desde la capital brasileña, Lula destacó que el carnaval no solo debe ser un tiempo de diversión, música y disfraces, sino también una oportunidad para “predicar el respeto”, lo que según dijo es “esencial incluso en momentos de relajación y fiesta”.
El presidente adjuntó fotografías de desfiles que mostraban consignas contra el acoso y la violencia, reforzando el llamado a conductas responsables durante los festejos.
El carnaval de Brasil considerado uno de los más grandes y populares del mundo comenzó oficialmente con la entrega simbólica de las llaves de la ciudad al Rey Momo en Río de Janeiro y se espera que unas ocho millones de personas participen en las celebraciones, generando un impacto turístico y cultural notable.
Además de su mensaje sobre el comportamiento ciudadano, Lula recordó el reciente pacto de Estado contra los feminicidios suscrito por los tres poderes del país, que busca proteger a las mujeres y prevenir la violencia, lo que en su opinión complementa el énfasis en el respeto durante eventos multitudinarios como el carnaval.
Autoridades locales y organizaciones sociales han promovido iniciativas para hacer del carnaval una fiesta segura e inclusiva, con campañas como “No es no”, que aparecen en adhesivos y disfraces de los participantes. Las campañas buscan que la alegría de la fiesta se combine con valores de tolerancia y seguridad para todos los asistentes.
Este llamado de Lula se da en medio de una intensa actividad cultural y festiva en Brasil, donde desfiles, comparsas callejeras y eventos musicales mantienen a millones de personas movilizadas, mientras las ciudades implementan medidas de seguridad y prevención para garantizar un carnaval memorable y respetuoso.


