
EEUU envía su mayor portaaviones del Caribe al Medio Oriente
15 de febrero de 2026

Estados Unidos ha ordenado el traslado de su portaaviones nuclear más grande, el USS Gerald R. Ford, desde las aguas del Caribe hacia la región del Medio Oriente, en un movimiento que medios internacionales vinculan con la creciente presión de Washington sobre Irán en torno a negociaciones y tensiones geopolíticas.
Según reportes de agencias internacionales, el buque, que hasta ahora formó parte de despliegues en el Caribe incluido un papel destacado en operaciones relacionadas con Venezuela partirá próximamente con tres destructores que lo escoltan para integrarse al grupo de ataque del USS USS Abraham Lincoln en el Golfo Pérsico.
Este movimiento de fuerzas se produce en un momento en que la administración estadounidense ha reiterado su intención de presionar a Teherán en el marco de conversaciones indirectas sobre el programa nuclear del país persa, advirtiendo de posibles consecuencias si no se alcanza un acuerdo.
El USS Gerald R. Ford, considerado uno de los buques de combate más avanzados de la Armada de Estados Unidos, había sido desplegado en octubre de 2025 hacia el Caribe como parte de operaciones para contrarrestar actividades ilícitas en esa región y ejercer influencia estratégica. Su traslado al Medio Oriente extiende su misión y refuerza la presencia naval estadounidense en una zona crítica para la seguridad y las rutas de comercio global.
La decisión de enviar este portaaviones a aguas cercanas a Irán implica que dos grupos de portaaviones estadounidenses —el Gerald R. Ford y el Abraham Lincoln— operarán de forma simultánea en la región, algo que analistas interpretan como una señal de fuerza en un contexto de presión diplomática y militar.
El Pentágono no ha emitido declaraciones oficiales detalladas sobre el traslado, pero diversas fuentes citadas por los medios señalan que la presencia reforzada busca tanto disuasión como apoyo a operaciones de vigilancia y proyección de poder ante posibles escenarios de escalada en el Medio Oriente.
Expertos en seguridad consideran que el despliegue del USS Gerald R. Ford junto a otros activos navales representa una de las posturas más sólidas de la Marina de Estados Unidos en la zona en meses recientes, debido a la combinación de capacidades ofensivas y defensivas que estos grupos de portaaviones pueden aportar en un entorno de alta tensión geopolítica.
Este movimiento modifica temporalmente la distribución de fuerzas navales estadounidenses, al tiempo que mantiene el enfoque en asuntos de seguridad global en dos frentes considerados estratégicos por Washington.


