top of page

Perú confirma segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez

Evo Morales denuncia supuesto plan para detenerlo este fin de semana

Trump asegura que no busca impulsar la independencia de Taiwán

Apagones en Cuba alcanzan hasta 22 horas diarias en medio de crisis energética

La combinación de escasez de combustible, fallas técnicas y alta demanda ha llevado al sistema eléctrico cubano a uno de sus puntos más frágiles en décadas, con perspectivas aún inciertas sobre una recuperación a corto plazo.

16 de mayo de 2026

La situación energética en Cuba continúa deteriorándose con fuerza, luego de que se reportaran cortes eléctricos que en algunas zonas de La Habana llegan a extenderse hasta 22 horas al día, en medio de una crisis prolongada que afecta a todo el sistema eléctrico nacional.

 

De acuerdo con reportes internacionales recientes, la isla atraviesa uno de sus momentos más críticos en materia de suministro eléctrico, con interrupciones constantes que han reducido significativamente el acceso a servicios básicos como iluminación, refrigeración y bombeo de agua. Esta situación se ha intensificado por la falta de combustible y el debilitamiento de la infraestructura de generación energética.

 

Los apagones prolongados no solo afectan la vida cotidiana de la población, sino que también han generado consecuencias en sectores esenciales como la salud, la producción de alimentos y el transporte. En hospitales y centros médicos, la dependencia de plantas eléctricas de emergencia se ha vuelto permanente, aunque no siempre suficiente para cubrir la demanda.

 

En La Habana, los cortes de electricidad han provocado malestar social debido a la duración de las interrupciones, que en algunos casos dejan a barrios enteros prácticamente sin servicio durante casi todo el día. Esto ha obligado a las familias a reorganizar sus rutinas y depender de soluciones improvisadas para tareas básicas como la conservación de alimentos.

 

La crisis energética se ha visto agravada por la escasez de combustible, lo que limita la operación de las centrales termoeléctricas y reduce la capacidad de generación del sistema nacional. A esto se suma el deterioro acumulado de la infraestructura eléctrica, que ha sufrido fallas recurrentes en los últimos años.

 

En este contexto, organismos internacionales han advertido sobre el impacto humanitario de la situación, especialmente en grupos vulnerables como pacientes hospitalarios, adultos mayores y niños, quienes enfrentan mayores riesgos ante la falta de electricidad constante.

 

El gobierno cubano, por su parte, ha atribuido parte de la crisis a factores externos y a las restricciones económicas que afectan la importación de insumos energéticos, mientras continúa implementando medidas de racionamiento y ajustes en el consumo eléctrico.

 

La combinación de escasez de combustible, fallas técnicas y alta demanda ha llevado al sistema eléctrico cubano a uno de sus puntos más frágiles en décadas, con perspectivas aún inciertas sobre una recuperación a corto plazo.

bottom of page