
Fiesta San Lorenzo Diácono y Mártir
10 de agosto de 2026
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Juan 12, 24-26
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.
El que ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiere servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará».
Reflexión
Jesús dice hoy una frase que resume toda la vida cristiana: ‘Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere, da mucho fruto’. Estas palabras encuentran un reflejo en san Lorenzo, diácono de la Iglesia. Cuando el emperador le exigió entregar los tesoros de la Iglesia, san Lorenzo reunió a los pobres, a los enfermos, a los necesitados y dijo: “estos son los verdaderos tesoros de la Iglesia”; poco después fue martirizado porque comprendió que, seguir a Cristo, vale más que conservar la propia vida.
San Lorenzo fue un grano de trigo; humanamente, su muerte parecía una derrota, pero desde la lógica del Evangelio fue una siembra, su testimonio fortaleció a la Iglesia, inspiró a innumerables cristianos.
Así actúa Dios. Lo que el mundo considera pérdida, Él lo convierte en fecundidad. El Evangelio continúa: ‘el que quiera servirme, que me siga’. Y seguir a Cristo significa aprender a vivir para los demás, san Lorenzo no solo murió por Cristo, antes había vivido para Cristo, sirviendo a los pobres con alegría y fidelidad.
También esa entrega es una forma de ser grano de trigo. Pidamos hoy a san Lorenzo que nos enseñe a no aferrarnos egoístamente a la vida, sino entregarla con generosidad, porque solo quien se da por amor descubre que en las manos de Dios, ninguna vida entregada queda estéril.
