Sequía golpea al sur y deja al ganado sin agua ni alimento
En varias comunidades, los ganaderos describen escenas alarmantes: reses extremadamente delgadas, deshidratación avanzada y pérdida progresiva de la producción de leche, lo que también impacta la economía local y la subsistencia de las familias que dependen del sector pecuario.

8 de junio de 2026
La prolongada sequía que afecta al corredor seco del sur del país está provocando una grave crisis en la ganadería, donde cientos de reses se encuentran debilitadas y, en muchos casos, muriendo debido a la falta de agua y alimento en municipios de Choluteca y Valle.
Las altas temperaturas, la ausencia de lluvias en el periodo esperado y el agotamiento de los pastos han dejado extensas zonas rurales en condiciones críticas, con potreros secos, quebradas sin caudal y productores que ya no cuentan con recursos suficientes para sostener a sus animales.
En varias comunidades, los ganaderos describen escenas alarmantes: reses extremadamente delgadas, deshidratación avanzada y pérdida progresiva de la producción de leche, lo que también impacta la economía local y la subsistencia de las familias que dependen del sector pecuario.
De acuerdo con los reportes recogidos en la zona, algunos productores han tenido que recurrir a la compra de alimento concentrado a precios elevados o improvisar con raciones alternativas para evitar la muerte masiva del ganado, aunque estas medidas resultan insuficientes ante la magnitud del problema.
El corredor seco centroamericano, donde se ubica gran parte del sur de Honduras, es una franja altamente vulnerable a los cambios climáticos y a la irregularidad de las lluvias, lo que provoca ciclos recurrentes de sequía que afectan la agricultura y la ganadería de subsistencia.
En los últimos años, estos fenómenos se han intensificado, generando pérdidas acumuladas en cultivos, escasez de alimentos para el ganado y una creciente presión económica sobre las comunidades rurales. La falta de infraestructura hídrica y sistemas de apoyo adecuados agrava aún más la situación durante los periodos secos prolongados.
Especialistas y productores coinciden en que, sin lluvias constantes en las próximas semanas y sin medidas de apoyo urgentes, la crisis podría profundizarse, extendiendo el impacto no solo a la ganadería, sino también a la seguridad alimentaria de las familias del sur del país.








