Descansa… Dios sigue en control
- Pastora Carolina Montero

- hace 7 minutos
- 2 Min. de lectura

En medio del cansancio emocional y la presión diaria, Dios sigue sosteniendo nuestra vida.
Vivimos tiempos donde muchas personas están cansadas, aunque intenten aparentar que todo está bien.
Hay sonrisas que esconden ansiedad, corazones agotados y personas que llevan demasiado peso emocional sin decirlo.
La rutina, las responsabilidades y la presión de querer resolverlo todo han hecho que muchas personas vivan aceleradas. Y en medio de ese ritmo, descansar parece imposible.
Pero esta semana en Con Sabor a Cielo compartimos un mensaje necesario para este tiempo: “Descansa… Dios sigue en control”.
Muchas veces creemos que si nosotros no hacemos algo, nada va a cambiar. Queremos controlar cada situación, resolver cada problema y sostener todo por nuestras propias fuerzas. Sin embargo, llega un momento donde el alma también se cansa.
Jesús dijo: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.” Y esa invitación sigue vigente hoy.
Descansar no significa rendirse. Significa reconocer que hay cosas que están fuera de nuestras manos y ponerlas en las manos correctas.
También existen temporadas donde sentimos silencio. Oramos, esperamos respuestas y pareciera que nada está ocurriendo. Pero el silencio de Dios no significa abandono.

Muchas veces, mientras pensamos que todo está detenido, Dios sigue obrando de maneras que todavía no podemos entender.
Otro desafío de esta generación es la comparación. Las redes sociales muestran resultados, pero pocas veces muestran procesos. Y cuando una persona comienza a compararse constantemente con otros, termina perdiendo paz.
Cada vida tiene tiempos diferentes. Cada historia tiene procesos distintos. Lo que Dios está haciendo contigo no necesita verse igual a lo que hace con alguien más.
Hay personas que hoy sienten que Dios se olvidó de ellas porque las respuestas no han llegado todavía. Pero aun en esos momentos difíciles, Dios sigue presente. Él sigue viendo las lágrimas, el esfuerzo silencioso y las batallas que nadie más conoce.
A veces lo que más necesita una persona no es una explicación… sino paz.
Paz para respirar.
Paz para detenerse un momento.
Paz para recordar que no todo depende de sus fuerzas.
Confiar en Dios también implica aprender a descansar en Él.
Tal vez hoy alguien necesita leer esto:
No tienes que cargarlo todo solo.
No tienes que resolver todo inmediatamente.
No tienes que vivir atrapado en la ansiedad.
Respira.
Descansa.
Dios sigue teniendo el control.
Y aunque hoy no entiendas todo lo que está pasando, Él sigue sosteniendo tu vida.
Por: Carolina Montero
Presentadora de Con Sabor a Cielo
Coach y conferencista internacional




Comentarios