Orellana acusa al estado de excepción de “corromper” a DIPAMPCO
Según el exoficial, durante la aplicación de esta medida se habrían registrado actuaciones que afectaron la credibilidad de la unidad especializada, lo que posteriormente influyó en evaluaciones internacionales y en la percepción sobre su desempeño operativo.

30 de mayo de 2026
El comisionado de la Policía Nacional en condición de retiro, Danilo Orellana, cuestionó el impacto del estado de excepción en el funcionamiento de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), señalando que su aplicación habría afectado la imagen y operatividad de la institución, en medio del proceso de reestructuración del sistema de seguridad.
El comisionado de la Policía Nacional en condición de retiro, Danilo Orellana, aseguró que la implementación del estado de excepción en el país terminó generando efectos negativos sobre la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), al punto de considerar que la institución habría quedado “corrompida” en su funcionamiento interno.
Según el exoficial, durante la aplicación de esta medida se habrían registrado actuaciones que afectaron la credibilidad de la unidad especializada, lo que posteriormente influyó en evaluaciones internacionales y en la percepción sobre su desempeño operativo.
Orellana también vinculó esta situación con el retiro de certificaciones externas, señalando que informes sobre irregularidades y abusos habrían tenido impacto en la relación con organismos internacionales, particularmente en materia de cooperación en seguridad.
Las declaraciones surgen en un contexto en el que el Gobierno hondureño ha impulsado cambios en la estructura de seguridad pública, incluyendo la eliminación de la DIPAMPCO y la creación de una nueva agencia enfocada en el combate al crimen organizado y las maras.
El excomisionado advirtió además que, durante el proceso de transición institucional, el país no debe quedar expuesto a vacíos operativos que puedan ser aprovechados por estructuras criminales, por lo que llamó a que las reformas se realicen de forma ordenada y progresiva.
Finalmente, Orellana insistió en que la reestructuración del sistema de seguridad debe ir acompañada de controles más estrictos, fortalecimiento institucional y una revisión profunda de los procedimientos aplicados en el marco del estado de excepción, con el fin de evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.








