top of page

Incendios forestales afectan 44 mil hectáreas en Honduras

Expertos y autoridades han advertido que la reducción de la cobertura forestal no solo implica pérdida de biodiversidad, sino también un deterioro progresivo de las fuentes de agua, lo que podría agravar la crisis hídrica en distintas regiones del país.

21 de mayo de 2026

Los incendios forestales han provocado la pérdida de aproximadamente 44 mil hectáreas de bosques en Honduras en lo que va del año, una situación que mantiene en alerta a las autoridades ambientales debido al impacto directo que ya se proyecta sobre la disponibilidad de agua y la seguridad hídrica del país.

 

Honduras atraviesa una de las temporadas más críticas en materia ambiental, con cientos de incendios registrados a nivel nacional y una creciente afectación a zonas boscosas clave. Expertos y autoridades han advertido que la reducción de la cobertura forestal no solo implica pérdida de biodiversidad, sino también un deterioro progresivo de las fuentes de agua, lo que podría agravar la crisis hídrica en distintas regiones del país.

 

De acuerdo con datos recientes del Instituto de Conservación Forestal (ICF), el país ya supera las 44 mil hectáreas afectadas por incendios, con cientos de siniestros reportados en diferentes departamentos, especialmente en zonas del centro, sur y oriente, donde las condiciones climáticas secas y las altas temperaturas han favorecido la propagación del fuego.

 

Las autoridades señalan que una parte importante de estos incendios está relacionada con actividades humanas, como quemas agrícolas no controladas, prácticas de limpieza de terrenos y, en algunos casos, acciones intencionales, lo que complica los esfuerzos de prevención y control en el territorio nacional.

 

El impacto ambiental comienza a reflejarse en consecuencias más amplias. La pérdida de bosques reduce la capacidad del suelo para retener agua, afecta la recarga de mantos acuíferos y disminuye la regulación natural de las cuencas hidrográficas, lo que incrementa el riesgo de sequías y escasez de agua en comunidades rurales y urbanas.

 

Además, especialistas advierten que la degradación forestal contribuye a la erosión de los suelos, al aumento de la temperatura local y a la reducción de la biodiversidad, debilitando los ecosistemas que sostienen la producción agrícola y el abastecimiento de recursos hídricos.

 

Ante este panorama, las instituciones de emergencia y protección ambiental han reforzado las labores de control, vigilancia y combate de incendios, al tiempo que reiteran el llamado a la población para evitar quemas no autorizadas y reportar cualquier foco de fuego, con el fin de reducir el impacto de una problemática que cada año se vuelve más recurrente y dañina para el país.

bottom of page