Gusano barrenador deja otra víctima en Honduras
Autoridades sanitarias de Honduras confirmaron la tercera muerte humana relacionada con el gusano barrenador en lo que va de 2026, mientras el número de contagios registrados en el país ya asciende a 176 casos, situación que mantiene bajo vigilancia a las instituciones de salud y al sector agropecuario.

27 de mayo de 2026
Las autoridades sanitarias de Honduras confirmaron la tercera muerte humana relacionada con el gusano barrenador en lo que va de 2026, mientras el número de contagios registrados en el país ya asciende a 176 casos, situación que mantiene bajo vigilancia a las instituciones de salud y al sector agropecuario.
De acuerdo con los reportes oficiales, la víctima presentaba complicaciones derivadas de la infestación provocada por la larva de la mosca conocida científicamente como Cochliomyia hominivorax, un parásito que deposita huevos en heridas abiertas y cuyos gusanos se alimentan de tejido vivo, afectando tanto a animales como a seres humanos.
Especialistas explicaron que la enfermedad puede agravarse rápidamente cuando no es tratada a tiempo, especialmente en personas con heridas expuestas, enfermedades crónicas o condiciones de vulnerabilidad. Las autoridades sanitarias mantienen campañas de prevención para evitar nuevos contagios y reforzar la detección temprana de casos.
El gusano barrenador representa una amenaza histórica para la ganadería en Centroamérica, debido a las pérdidas económicas que provoca en el sector pecuario. Sin embargo, en los últimos meses también ha generado preocupación por el incremento de casos humanos detectados en varias regiones hondureñas.
Las instituciones de salud señalaron que los departamentos con mayor incidencia continúan bajo monitoreo epidemiológico permanente, mientras brigadas médicas y personal veterinario desarrollan inspecciones, fumigaciones y jornadas informativas dirigidas a productores y comunidades rurales.
Autoridades recomendaron a la población acudir inmediatamente a centros asistenciales en caso de presentar heridas infectadas, inflamación inusual o presencia de larvas en lesiones cutáneas. También pidieron reforzar medidas de higiene y vigilancia en animales domésticos y de granja para contener la propagación del parásito.
El aumento de casos ha encendido las alertas en el sistema sanitario nacional, ya que Honduras enfrenta uno de los repuntes más significativos de esta enfermedad en años recientes. Expertos advierten que factores como las altas temperaturas, la humedad y la limitada atención temprana en zonas rurales favorecen la expansión del insecto transmisor.
Mientras tanto, las autoridades continúan coordinando acciones de control epidemiológico y vigilancia veterinaria para evitar que el brote siga extendiéndose en distintas regiones del país.








