Cuestionan la continuidad del modelo energético actual para la ENEE
En este contexto, diversas autoridades del Gobierno han reiterado que las reformas en discusión no implican la venta de la empresa estatal, sino una reorganización administrativa orientada a reducir pérdidas, mejorar la eficiencia y garantizar la continuidad del servicio eléctrico en el país.

23 de junio de 2026
El exfuncionario Menotti Maradiaga se pronunció sobre el debate en torno al futuro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), afirmando que la estatal no debe ser privatizada y que el modelo de gestión vigente requiere cambios estructurales profundos para mejorar su funcionamiento y sostenibilidad.
El debate sobre la ENEE se mantiene como uno de los temas centrales en la agenda pública hondureña, en medio de propuestas de reforma que buscan reordenar el sistema eléctrico nacional.
Distintos sectores políticos, técnicos y sociales han planteado posiciones divididas: algunos defienden la modernización del sistema, mientras otros advierten sobre posibles riesgos de privatización o apertura del mercado energético.
En este contexto, diversas autoridades del Gobierno han reiterado que las reformas en discusión no implican la venta de la empresa estatal, sino una reorganización administrativa orientada a reducir pérdidas, mejorar la eficiencia y garantizar la continuidad del servicio eléctrico en el país.
Maradiaga señaló que la ENEE no debe ser entregada al sector privado, argumentando que el problema de fondo no es únicamente la propiedad de la empresa, sino la forma en que ha sido administrada durante años. En su criterio, cambiar de modelo sin resolver las deficiencias estructurales podría no generar los resultados esperados.
El exfuncionario cuestionó que el sistema actual se mantenga sin transformaciones más profundas, al considerar que la estatal requiere una reingeniería que incluya mayor transparencia, control de pérdidas y eficiencia operativa, antes de cualquier discusión sobre su estructura jurídica o participación privada.
Asimismo, advirtió que la crisis del sector energético no puede abordarse con soluciones aisladas, sino con una visión integral que tome en cuenta la sostenibilidad financiera, la calidad del servicio y la capacidad de inversión en infraestructura.
Finalmente, insistió en que el país debe priorizar un modelo que garantice estabilidad en el suministro eléctrico sin comprometer el carácter estratégico del servicio, al tiempo que se abren espacios de mejora en la gestión institucional de la ENEE.










