UNICEF alerta por aumento de pobreza infantil mundial
Un nuevo análisis de UNICEF advierte que hasta 23.4 millones de niños y niñas adicionales podrían caer en situación de pobreza monetaria antes de finalizar 2026 como consecuencia de los efectos económicos derivados del conflicto en Oriente Medio.

16 de julio de 2026
La guerra en Oriente Medio podría provocar que millones de niños y niñas caigan en condiciones de pobreza debido al impacto económico global del conflicto, con efectos relacionados con el aumento de los precios de alimentos, energía y otros productos esenciales, según un análisis difundido por UNICEF.
Los conflictos armados no solo generan consecuencias humanitarias en las zonas directamente afectadas, sino que también pueden provocar impactos económicos a escala internacional. La interrupción de rutas comerciales, el encarecimiento de combustibles y el aumento de los costos de transporte suelen trasladarse a los hogares con menores ingresos, afectando especialmente a la niñez más vulnerable.
De acuerdo con UNICEF, la escalada de tensiones en Oriente Medio ha generado presiones sobre los mercados internacionales, principalmente por el incremento de los precios de productos básicos y las dificultades en las cadenas de suministro. El organismo advierte que estas condiciones podrían revertir avances logrados en la reducción de la pobreza infantil en diferentes regiones del mundo.
Un nuevo análisis de UNICEF advierte que hasta 23.4 millones de niños y niñas adicionales podrían caer en situación de pobreza monetaria antes de finalizar 2026 como consecuencia de los efectos económicos derivados del conflicto en Oriente Medio.
El estudio, basado en información de más de 167 países, señala que el incremento en los precios de alimentos y energía, junto con las alteraciones en el comercio internacional, está reduciendo la capacidad de compra de millones de familias, principalmente aquellas que ya enfrentan dificultades económicas.
La organización internacional explicó que los hogares con menores ingresos son los más afectados porque destinan una mayor proporción de sus recursos a cubrir necesidades básicas como alimentación, transporte, educación y salud. Ante un aumento sostenido de los costos, estas familias pueden verse obligadas a reducir gastos esenciales o limitar oportunidades para sus hijos.
UNICEF señaló que el impacto de la crisis no se limita a los países cercanos al conflicto, ya que las consecuencias económicas pueden extenderse a otras regiones debido a la interdependencia de los mercados globales. El encarecimiento de materias primas y servicios puede generar nuevas presiones sobre economías que ya enfrentan altos niveles de vulnerabilidad.
El organismo internacional advirtió que una prolongación de las tensiones podría profundizar las desigualdades y afectar el acceso de millones de menores a servicios fundamentales. En ese escenario, la pobreza infantil podría agravarse y dejar consecuencias a largo plazo en el desarrollo, la educación y el bienestar de nuevas generaciones.



