Renuncia secretario del Ejército tras meses de tensión
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, Driscoll había manifestado internamente su preocupación por la dirección que estaba tomando el Ejército y por los cambios impulsados desde la Secretaría de Defensa.

1 de septiembre de 2026
El secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su renuncia al presidente Donald Trump después de varios meses de diferencias con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en medio de una serie de cambios en la cúpula militar estadounidense. Su salida añade incertidumbre al liderazgo de la institución en un momento de alta tensión internacional.
Driscoll ocupaba el máximo cargo civil del Ejército y había mantenido una relación cercana con el vicepresidente J.D. Vance. Su permanencia en el puesto se vio afectada por desacuerdos sobre la modernización de las Fuerzas Armadas y por las decisiones de Hegseth de retirar a varios altos mandos militares.
La renuncia ocurre después de la salida o destitución de otros oficiales de alto rango, entre ellos el jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Randy George, además de los generales Christopher Donahue y James Mingus. La situación ha generado cuestionamientos sobre la estabilidad de la estructura de mando del Ejército.
De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, Driscoll había manifestado internamente su preocupación por la dirección que estaba tomando el Ejército y por los cambios impulsados desde la Secretaría de Defensa.
Uno de los principales puntos de desacuerdo habría sido la destitución de generales con experiencia y el reemplazo de algunas posiciones de liderazgo. Driscoll consideraba que estas decisiones podían afectar la preparación y capacidad operativa de la institución.
El funcionario también enfrentó obstáculos para avanzar con algunas de sus iniciativas de modernización, particularmente aquellas relacionadas con nuevas tecnologías y sistemas de drones. Estas diferencias terminaron profundizando la tensión con Hegseth.
La Casa Blanca destacó, pese a su salida, el trabajo realizado por Driscoll durante su gestión. Una portavoz presidencial resaltó sus esfuerzos en materia de preparación militar y su participación en negociaciones relacionadas con el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La dimisión adquiere especial relevancia porque deja al Ejército estadounidense sin un secretario civil y sin un jefe militar con confirmación del Senado, según reportes publicados tras conocerse su decisión. Esto representa un vacío en la dirección institucional mientras Washington mantiene operaciones militares y enfrenta diversos escenarios internacionales.
Por ahora, no se ha informado quién sustituirá a Driscoll. La Casa Blanca deberá definir al próximo titular del Departamento del Ejército en un contexto marcado por una profunda reorganización de la cúpula militar.



