Putin abre las elecciones legislativas rusas
El proceso incluye también la votación de ciudadanos rusos residentes en el extranjero y se realiza en más de 90.000 centros electorales dentro del país.

19 de septiembre de 2026
El presidente ruso, Vladímir Putin, participó este viernes mediante voto electrónico en la primera jornada de las elecciones legislativas de Rusia, un proceso de tres días en el que más de 111 millones de ciudadanos están habilitados para elegir a los 450 integrantes de la Duma Estatal.
La jornada comenzó con una elevada participación y bajo estrictas medidas de seguridad debido a los ataques con drones registrados en distintas zonas del país.
Los comicios se desarrollan del 18 al 20 de septiembre y son los primeros legislativos celebrados desde el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania en 2022. El proceso incluye también la votación de ciudadanos rusos residentes en el extranjero y se realiza en más de 90.000 centros electorales dentro del país.
Putin ejerció su voto desde el Kremlin utilizando el sistema de sufragio electrónico, una modalidad que también emplearon el primer ministro Mijaíl Mishustin, el canciller Serguéi Lavrov y el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin. La Comisión Electoral Central informó de una participación significativa durante las primeras horas, especialmente entre los ciudadanos inscritos para votar por internet.
Al cierre de la primera jornada, la participación nacional había alcanzado el 29,62 %, mientras que para la mañana del sábado ya superaba el 30 %. La cifra representa un nivel considerablemente superior al registrado durante la primera jornada de las legislativas de 2021, cuando fue de 16,85 %.
La jornada electoral estuvo acompañada por una fuerte presencia de las fuerzas de seguridad. Las autoridades rusas informaron del derribo de cientos de drones durante la noche y las primeras horas del viernes, mientras que en Moscú se reportó la neutralización de decenas de aparatos que se dirigían hacia la capital. En Sochi, algunos centros de votación tuvieron que cerrar temporalmente debido a alertas por posibles ataques.
La votación electrónica también se convirtió en uno de los principales puntos de discusión. La Comisión Electoral Central aseguró que el sistema funcionaba con normalidad y negó que sus servidores hubieran sido comprometidos, mientras grupos opositores han cuestionado la transparencia del mecanismo y han señalado riesgos de manipulación. Estas acusaciones no han sido aceptadas por las autoridades electorales.
En el terreno político, Rusia Unida, la formación asociada al Kremlin, busca conservar el control de la Duma. Al mismo tiempo, el proceso se desarrolla con una oposición considerablemente limitada: el partido liberal Yábloko quedó fuera de la contienda y varios opositores contrarios a la guerra se encuentran encarcelados o en el exilio, según reportes internacionales.
Otro elemento controvertido es la participación electoral en territorios de Ucrania ocupados por Rusia. Ucrania y la Unión Europea han rechazado la celebración de los comicios en esas zonas y cuestionan su legalidad bajo el derecho internacional.


