Costarricense busca récord de longevidad
La iniciativa para acreditar su edad es impulsada por la Asociación Península de Nicoya Zona Azul, cuyo presidente, Jorge Vindas, explicó que todavía se requieren dos documentos para completar el proceso de verificación.

19 de septiembre de 2026
José Flores, un costarricense que asegura tener 119 años, podría convertirse en el hombre más longevo de la historia si su edad es validada oficialmente. Una asociación de la península de Nicoya trabaja para reunir la documentación necesaria y presentar su caso ante Guinness World Records.
Flores nació, según los registros civiles de Costa Rica, el 11 de julio de 1907, en la provincia de Guanacaste. Actualmente vive en Sardinal, una localidad cercana a la península de Nicoya, reconocida internacionalmente como una de las llamadas zonas azules, regiones donde se concentra una cantidad inusual de personas que alcanzan edades avanzadas.
La iniciativa para acreditar su edad es impulsada por la Asociación Península de Nicoya Zona Azul, cuyo presidente, Jorge Vindas, explicó que todavía se requieren dos documentos para completar el proceso de verificación. La organización pretende demostrar que Flores supera el récord reconocido actualmente para un hombre.
De confirmarse su edad, Flores superaría al japonés Jiroemon Kimura, quien murió en 2013 a los 116 años y figura como el hombre más longevo de la historia con una edad documentada. El récord absoluto corresponde a la francesa Jeanne Calment, quien murió en 1997 a los 122 años.
La historia de Flores también ha llamado la atención por las condiciones de vida que mantuvo durante buena parte de su existencia. Trabajó en una plantación bananera y posteriormente como agricultor, además de haber practicado boxeo durante su juventud. Su familia asegura que todavía conserva algunas actividades cotidianas y suele pasar las tardes jugando dominó o descansando en casa.
Su nieta, Hellen Flores, atribuye parte de su longevidad a la alimentación y al cuidado familiar. José quedó viudo hace más de dos décadas y tuvo ocho hijos, aunque uno de ellos falleció. El propio Flores, al ser consultado sobre su larga vida, ha señalado a Dios como parte de la explicación.
El caso incluso recibió la atención de la presidenta costarricense, Laura Fernández, quien visitó a Flores en julio. Además, con motivo de su cumpleaños 119, la Liga Deportiva Alajuelense, equipo del que es aficionado, le entregó una camiseta con ese número.
La posible certificación dependerá ahora de la revisión de los documentos históricos y de los procedimientos de validación correspondientes. Mientras ese proceso continúa, Flores permanece como uno de los casos de longevidad más llamativos registrados en Costa Rica y vuelve a poner atención sobre la particular concentración de personas centenarias en la península de Nicoya.


