Preocupa impacto de lluvias en zonas afectadas por sismos
Las lluvias se han convertido en uno de los principales factores de vigilancia en Venezuela después de los fuertes terremotos que afectaron la zona norte del país, debido al posible impacto que podrían tener sobre el terreno del Waraira Repano, la montaña que separa Caracas del estado La Guaira.

23 de julio de 2026
El cerro Waraira Repano, conocido popularmente como El Ávila y ubicado entre Caracas y La Guaira, se mantiene bajo vigilancia luego de los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio. Expertos advierten que el principal riesgo ahora no solo está relacionado con las réplicas, sino con la llegada de lluvias intensas que podrían afectar los terrenos debilitados por el movimiento sísmico.
Los especialistas realizan monitoreos para determinar el comportamiento de los suelos y prevenir posibles deslizamientos, especialmente durante la temporada lluviosa. Aunque las evaluaciones iniciales indican daños superficiales, existe preocupación por la acumulación de agua en zonas vulnerables.
Las lluvias se han convertido en uno de los principales factores de vigilancia en Venezuela después de los fuertes terremotos que afectaron la zona norte del país, debido al posible impacto que podrían tener sobre el terreno del Waraira Repano, la montaña que separa Caracas del estado La Guaira.
De acuerdo con especialistas en geología, los movimientos telúricos provocaron alteraciones en sectores superficiales de la montaña, generando desplazamientos de tierra que, aunque no representan por ahora un colapso de gran magnitud, requieren seguimiento constante ante la posibilidad de que las precipitaciones aumenten la inestabilidad del suelo.
El presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, Feliciano De Santis, explicó que las inspecciones realizadas en la zona permitieron identificar afectaciones principalmente en las capas más superficiales del terreno. Según el especialista, la roca principal del macizo no presenta señales de daños mayores, pero la vigilancia continúa debido a las condiciones climáticas actuales.
Uno de los escenarios que más preocupa a los expertos es la posibilidad de un fenómeno conocido como colapso hidráulico, que podría presentarse si se acumulan grandes cantidades de lluvia en poco tiempo sobre terrenos debilitados. Este tipo de situación puede aumentar el riesgo de movimientos de tierra y afectar zonas cercanas a las laderas.
La advertencia ocurre semanas después de los terremotos registrados en Venezuela, dos fuertes movimientos sísmicos que ocasionaron daños en Caracas, La Guaira y otras regiones del norte del país. Estudios satelitales posteriores confirmaron desplazamientos de la superficie terrestre en áreas cercanas a las zonas afectadas.
Los especialistas recomiendan mantener vigilancia permanente durante la temporada de precipitaciones, ya que la humedad puede convertirse en un elemento determinante para la estabilidad de las zonas afectadas por los recientes movimientos sísmicos.



