EEUU intensifica presión económica sobre Irán
La iniciativa llega casi seis meses después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán y en un momento en que Washington busca utilizar las herramientas financieras para debilitar la capacidad económica de la República Islámica.

25 de agosto de 2026
La administración del presidente Donald Trump puso en marcha este lunes la denominada “Operación Paria Económico”, una nueva estrategia destinada a reducir las fuentes de ingresos de Irán y aumentar la presión financiera sobre el Gobierno de Teherán.
El anuncio fue realizado por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien anticipó una campaña de sanciones contra redes y entidades vinculadas con la economía iraní.
La iniciativa llega casi seis meses después del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán y en un momento en que Washington busca utilizar las herramientas financieras para debilitar la capacidad económica de la República Islámica.
Bessent señaló que el objetivo es cerrar las principales vías que permiten a Irán obtener recursos y evadir las sanciones estadounidenses. La estrategia contempla también ejercer presión sobre gobiernos y empresas que mantengan determinadas relaciones económicas con Teherán.
Como parte de la operación, el Departamento del Tesoro anunció medidas contra más de 60 personas, empresas y embarcaciones que Washington vincula con actividades relacionadas con Irán. Las acciones se enfocan en sectores considerados relevantes para las finanzas iraníes, entre ellos el petróleo, transporte marítimo, aviación, tecnología, oro y activos digitales. También se busca perseguir las redes que, según Estados Unidos, facilitan operaciones de contrabando y mecanismos para esquivar las restricciones financieras.
Washington advirtió además que quienes ayuden a Irán a mover dinero mediante operaciones de lavado podrían quedar excluidos del sistema financiero estadounidense y enfrentar nuevas sanciones.
La estrategia estadounidense no se limita a compañías iraníes. Funcionarios del Tesoro, el Departamento de Estado y las Fuerzas Armadas mantienen contactos con otros gobiernos para pedirles acciones contra las redes económicas vinculadas con Teherán.
El Gobierno de Trump ha advertido que las entidades extranjeras que continúen facilitando determinadas operaciones con Irán podrían quedar expuestas a sanciones secundarias, aumentando el riesgo para bancos y empresas que mantengan vínculos comerciales con el país.
La nueva ofensiva económica ocurre mientras la economía iraní permanece altamente vinculada a los ingresos derivados del petróleo y mientras las tensiones militares y diplomáticas continúan afectando el comercio regional.
El endurecimiento de las sanciones también genera preocupación en los mercados energéticos.
El precio del petróleo de Texas registró una caída este lunes mientras los inversionistas evaluaban las posibles consecuencias de la nueva estrategia estadounidense.


