Papa León XIV pide firmeza y humildad a obispos ante casos de abusos
El papa León XIV dirigió un mensaje firme a los obispos en un acto celebrado en la basílica de San Pedro con motivo de su Jubileo, exhortándolos a ser decididos y respetar estrictamente las normas ante los casos de abusos, especialmente aquellos cometidos contra menores.

25 de junio de 2025
El papa León XIV dirigió un mensaje firme a los obispos en un acto celebrado en la basílica de San Pedro con motivo de su Jubileo, exhortándolos a ser decididos y respetar estrictamente las normas ante los casos de abusos, especialmente aquellos cometidos contra menores. El pontífice subrayó la importancia de que los prelados enfrenten con determinación las situaciones que puedan provocar escándalo, adhiriéndose a las disposiciones vigentes para proteger a las víctimas y garantizar la justicia.
Este pronunciamiento del papa León XIV se da en un momento en que la Iglesia Católica continúa enfrentando graves crisis derivadas de múltiples casos de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, principalmente contra menores. El llamado a la firmeza y al cumplimiento estricto de las normas busca reforzar la responsabilidad y el compromiso de los obispos para prevenir nuevos abusos y responder adecuadamente a las denuncias. La exhortación a un liderazgo pastoral cercano y humilde también refleja la necesidad de reconstruir la confianza de los fieles en la Iglesia, así como su rol social ante problemáticas contemporáneas como la pobreza, la exclusión y el sufrimiento de diversos grupos vulnerables.
Además, el papa instó a los obispos a mantener un estilo de vida sencillo, sobrio y generoso, adecuado a las circunstancias de la mayoría de sus comunidades, y a ser cercanos a las preocupaciones y problemas de la gente. León XIV, de doble nacionalidad estadounidense y peruana, recordó que el obispo es el principio visible de unidad en la Iglesia particular que le ha sido confiada y que debe ser “hombre de esperanza”, especialmente en tiempos difíciles, acercándose a su pueblo no solo con palabras, sino con acciones concretas y cercanía.
El papa también resaltó la necesidad de que los obispos vivan virtudes esenciales como la prudencia pastoral, la pobreza, la continencia perfecta en el celibato, y otras cualidades humanas como la lealtad, sinceridad, magnanimidad, apertura de mente y corazón, paciencia, discreción y disponibilidad al servicio. Destacó que los pastores deben ser accesibles para los pobres, sin ostentación ni favoritismos, y que deben guiar a sus comunidades valorando tradiciones y promoviendo iniciativas que permitan vivir el Evangelio con sencillez y generosidad.



