EEUU autoriza primer medicamento contra el gusano barrenador
Ante este escenario, autoridades sanitarias y agrícolas han intensificado medidas de control, incluyendo vigilancia fronteriza, cuarentenas y estrategias biológicas como la liberación de insectos estériles para frenar su propagación.

12 de junio de 2026
El gusano barrenador del Nuevo Mundo es una plaga que afecta principalmente al ganado y otros animales de sangre caliente. Sus larvas se alimentan de tejido vivo, lo que puede provocar lesiones graves, infecciones y pérdidas económicas significativas en el sector pecuario. En los últimos meses, su reaparición en Estados Unidos y países de la región ha encendido las alertas sanitarias, tras haber sido considerado erradicado durante décadas.
Ante este escenario, autoridades sanitarias y agrícolas han intensificado medidas de control, incluyendo vigilancia fronteriza, cuarentenas y estrategias biológicas como la liberación de insectos estériles para frenar su propagación.
Las autoridades de Estados Unidos autorizaron el uso del primer medicamento destinado al tratamiento de animales afectados por el gusano barrenador, una decisión tomada en el marco del incremento de casos recientes en el país y la preocupación por una posible expansión de la plaga.
El fármaco aprobado es el nitenpiram, un tratamiento de acción rápida que ayuda a eliminar las larvas del parásito en pocas horas, aunque no previene nuevas infestaciones, por lo que debe complementarse con otras medidas veterinarias.
De acuerdo con la información oficial, la autorización busca ofrecer una herramienta inmediata para contener los brotes detectados en territorio estadounidense, donde se han reportado casos en ganado y otros animales tras décadas sin presencia significativa de esta enfermedad.
El medicamento está orientado principalmente al uso en animales infectados y forma parte de una estrategia más amplia de respuesta sanitaria que incluye control de movimientos de ganado, monitoreo epidemiológico y cooperación con autoridades regionales para evitar la propagación hacia zonas libres de la plaga.
Especialistas señalan que este tipo de tratamientos no sustituye las medidas de prevención, pero sí representa un avance importante en la capacidad de respuesta frente a emergencias sanitarias que afectan directamente a la industria ganadera y a la seguridad alimentaria.
Las autoridades mantienen la vigilancia activa mientras evalúan el comportamiento del brote y la efectividad de las acciones implementadas para su contención.


