
Papa León XIV invita a una Cuaresma de escucha y ayuno consciente
17 de febrero de 2026

El Vaticano difundió el mensaje del Papa León XIV con motivo de la Cuaresma 2026, invitando a los fieles de todo el mundo a vivir este tiempo como una verdadera experiencia de conversión y renovación espiritual. En su exhortación, el Pontífice insistió en que la Cuaresma no es solo un período de abstinencia, sino una oportunidad para reencontrar el sentido central de la fe y la presencia de Dios en la vida cotidiana.
El Papa destacó que la escucha de la Palabra de Dios debe ser el primer paso de todo camino de conversión. “Dar espacio a la Palabra y acogerla con docilidad de espíritu abre el corazón y permite reconocer la voz de Dios en medio de las múltiples voces de la vida cotidiana”, señaló León XIV. Recordó que, desde la zarza ardiente, Dios se revela a Moisés escuchando el clamor de su pueblo, y subrayó que esa escucha es el inicio de toda liberación y transformación.
Según el Pontífice, la escucha auténtica no se limita a la liturgia o al estudio de las Escrituras: implica también atender los gritos de sufrimiento, injusticia y necesidad de los demás. De esta manera, la práctica espiritual se convierte en un compromiso activo con la realidad, orientado hacia la justicia y la solidaridad, enseñando a los fieles a discernir y responder a las demandas más urgentes de la humanidad.
En paralelo, León XIV reflexionó sobre el ayuno, entendido no solo como abstinencia de alimentos, sino como disciplina que involucra cuerpo y espíritu. Esta práctica, dijo, ayuda a purificar los deseos, cultivar la sobriedad y fortalecer la apertura al bien y a Dios. Citando a San Agustín, recordó que el ayuno nos prepara para la plenitud futura, permitiendo que el hambre de justicia se transforme en oración y responsabilidad hacia los demás.
De manera innovadora, el Pontífice propuso un enfoque concreto de ayuno que trasciende lo físico: la abstención de palabras dañinas. Invitó a los fieles a renunciar a comentarios hirientes, críticas injustas y calumnias, reemplazándolos por un lenguaje de respeto, diálogo y esperanza. “Solo la palabra medida y amable puede construir puentes de reconciliación y paz en nuestras familias, comunidades y sociedades”, afirmó.
León XIV enfatizó también la dimensión comunitaria de la Cuaresma. Recordó que las Escrituras narran cómo, en tiempos de Nehemías, el pueblo se reunía para escuchar la Ley y practicar el ayuno de manera colectiva, renovando la alianza con Dios. De la misma manera, hoy las parroquias, familias y grupos eclesiales están llamados a vivir la Cuaresma en comunidad, fortaleciendo la escucha mutua y el compromiso con los más necesitados.
El Papa concluyó su mensaje invitando a los fieles a que este tiempo de conversión no se reduzca a lo individual, sino que se proyecte hacia una civilización del amor, donde la atención a los que sufren y la práctica de la justicia sean evidentes en la vida cotidiana. “Que nuestras comunidades se conviertan en espacios donde la voz de los necesitados sea escuchada y donde la Cuaresma nos enseñe a ser instrumentos de liberación y esperanza”, expresó.
Finalmente, León XIV ofreció su bendición a todos los creyentes, deseando que esta Cuaresma haga más atento el oído a Dios, fortalezca el corazón para el bien y fomente una vida de solidaridad, diálogo y reconciliación.


