Ortega y Murillo afianzan su control político en Nicaragua, según análisis
El informe también apunta a que la permanencia de Ortega y Murillo en el poder se ha sostenido mediante una combinación de reformas legales, control institucional y una estrategia política que ha reducido los espacios de oposición.

23 de junio de 2026
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y la vicepresidenta Rosario Murillo han reforzado su posición de poder en el país centroamericano, en un proceso que distintos análisis describen como una consolidación progresiva del control institucional y político.
El escenario político en Nicaragua ha sido objeto de atención internacional debido a las reformas internas, el debilitamiento de contrapesos institucionales y las restricciones señaladas por diversos sectores opositores y organizaciones externas. En ese marco, analistas han advertido sobre una creciente concentración del poder en el Ejecutivo.
Estos señalamientos se han intensificado en los últimos años, especialmente tras cambios legales y decisiones administrativas que han modificado la estructura del sistema político nicaragüense, en medio de un clima de tensión entre el gobierno y actores críticos dentro y fuera del país.
De acuerdo con el análisis citado, la pareja gobernante ha logrado ampliar su influencia sobre instituciones clave del Estado, fortaleciendo su control en áreas políticas, judiciales y administrativas. Este proceso es descrito por expertos como una reconfiguración del equilibrio de poderes en la nación.
El informe también apunta a que la permanencia de Ortega y Murillo en el poder se ha sostenido mediante una combinación de reformas legales, control institucional y una estrategia política que ha reducido los espacios de oposición.
Mientras tanto, distintos sectores internacionales han expresado preocupación por el rumbo político del país, aunque el gobierno nicaragüense mantiene su postura de que sus decisiones responden a la estabilidad interna y a la soberanía nacional.


