México busca blindar su comercio con EEUU
El acuerdo permite que buena parte de los productos que cumplen con sus requisitos ingresen a los mercados de los tres países bajo condiciones preferenciales, mientras que las cadenas productivas de Norteamérica se encuentran cada vez más integradas.

31 de agosto de 2026
México enfrenta un escenario decisivo para preservar las condiciones comerciales preferenciales que mantiene con Estados Unidos, en momentos en que sus exportaciones hacia ese mercado han registrado un fuerte crecimiento. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, calificó como un “reto mayúsculo” evitar que Washington incremente los aranceles mientras las ventas mexicanas continúan ganando terreno en el mercado estadounidense.
La relación comercial entre ambos países atraviesa una etapa especialmente importante debido a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). México depende en gran medida del mercado estadounidense, que concentra más del 83 % de sus exportaciones, por lo que cualquier modificación de las condiciones de acceso tendría consecuencias directas para empresas, trabajadores y cadenas productivas.
Al mismo tiempo, México se ha consolidado como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos. Durante los últimos años, el país ha aprovechado su cercanía geográfica, las reglas del T-MEC y la relocalización de empresas para aumentar su participación en sectores manufactureros y tecnológicos.
Ebrard explicó que México actualmente enfrenta un arancel efectivo promedio de aproximadamente 3,4 % para sus productos en Estados Unidos, una condición que el Gobierno considera especialmente favorable frente a la situación de otros socios comerciales de Washington. Mantener ese escenario será uno de los principales objetivos de la estrategia mexicana durante la revisión del acuerdo.
El desafío aumenta debido al crecimiento que han tenido las exportaciones mexicanas entre 2025 y 2026. De acuerdo con el secretario, una parte importante de ese incremento está relacionada con productos electrónicos, equipos de cómputo y componentes vinculados con la expansión de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Los datos recientes reflejan la magnitud de ese avance. Las exportaciones mexicanas alcanzaron en julio un nivel récord, impulsadas especialmente por manufacturas relacionadas con tecnología y cadenas de suministro destinadas al mercado estadounidense.
Para México, este crecimiento representa una oportunidad económica, pero también puede convertirse en un elemento de presión durante las negociaciones comerciales. Una mayor participación mexicana en el mercado estadounidense podría generar nuevas exigencias desde Washington relacionadas con reglas de origen, contenido regional, inversión extranjera y competencia.
La revisión del T-MEC adquiere así una importancia estratégica. El acuerdo permite que buena parte de los productos que cumplen con sus requisitos ingresen a los mercados de los tres países bajo condiciones preferenciales, mientras que las cadenas productivas de Norteamérica se encuentran cada vez más integradas.



