Lula no asistirá a investiduras de De la Espriella y Fujimori
La ausencia de Lula en ambos actos marca una diferencia frente a la tradición diplomática de la región, donde la presencia de mandatarios extranjeros en ceremonias de cambio de gobierno suele ser considerada una señal de respaldo institucional y continuidad en las relaciones bilaterales.

22 de julio de 2026
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, decidió no participar en las ceremonias de toma de posesión de los mandatarios electos de Colombia y Perú, una determinación que ocurre en medio de un escenario político regional marcado por cambios de gobierno y diferencias ideológicas entre algunos líderes latinoamericanos.
El mandatario carioca no tiene previsto viajar para asistir a las investiduras de Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, ni de Keiko Fujimori, quien asumiría la presidencia de Perú, según reportes sobre la agenda internacional del jefe de Estado brasileño.
La ausencia de Lula en ambos actos marca una diferencia frente a la tradición diplomática de la región, donde la presencia de mandatarios extranjeros en ceremonias de cambio de gobierno suele ser considerada una señal de respaldo institucional y continuidad en las relaciones bilaterales.
En el caso colombiano, la decisión ocurre en un contexto de transición política luego de una elección marcada por una fuerte polarización. Abelardo de la Espriella asumirá la Presidencia de Colombia el 7 de agosto de 2026, tras imponerse en una segunda vuelta electoral frente al candidato Iván Cepeda.
La relación entre Lula y el próximo gobierno colombiano se mantiene bajo atención debido a las diferencias políticas entre ambos sectores. Aunque Brasil ha mantenido una postura de diálogo con los países de la región, la llegada de una administración con una orientación distinta a la del actual mandatario brasileño ha generado expectativas sobre el futuro de los vínculos bilaterales.
En Perú, la ausencia del gobernante brasileño también se produce durante un cambio político relevante, con la llegada de un nuevo liderazgo tras el proceso electoral. La decisión de no asistir a las ceremonias de investidura ha sido interpretada como parte de una agenda internacional enfocada en otros compromisos y prioridades diplomáticas.
Analistas señalan que la participación de presidentes en actos de posesión no siempre representa una coincidencia política plena, sino también una herramienta para fortalecer relaciones entre Estados. Sin embargo, la presencia o ausencia de líderes suele ser observada como un mensaje diplomático dentro del escenario regional.
Con estas decisiones, Lula mantiene su estrategia de política exterior basada en la defensa de los intereses brasileños y la participación en espacios multilaterales, mientras América Latina atraviesa una etapa de reacomodos políticos con nuevos gobiernos y alianzas en construcción.



