León XIV llama a vivir una fe auténtica
Para León XIV, esa interrogante no debe quedar limitada al conocimiento religioso, sino que debe provocar una respuesta personal de cada creyente y llevarlo a profundizar en su camino espiritual.

24 de agosto de 2026
El papa León XIV pidió este domingo a los católicos revisar la manera en que viven su fe y evitar que las prácticas religiosas se conviertan únicamente en una costumbre repetida. Durante su reflexión previa al rezo del Ángelus, el pontífice invitó a mantener una relación personal y renovada con Jesucristo.
El mensaje estuvo inspirado en el Evangelio de este domingo, que plantea a los discípulos la pregunta sobre quién es realmente Jesús. Para León XIV, esa interrogante no debe quedar limitada al conocimiento religioso, sino que debe provocar una respuesta personal de cada creyente y llevarlo a profundizar en su camino espiritual.
Desde la Plaza de San Pedro, ante miles de fieles y peregrinos, el Papa advirtió sobre el riesgo de encerrarse en las propias convicciones y considerar que la fe ya está completamente definida. Según su reflexión, la vida cristiana requiere apertura, búsqueda y disposición para fortalecer continuamente la relación con Cristo.
León XIV también planteó que la fe no puede reducirse a una serie de prácticas realizadas de manera automática. La invitación del pontífice apunta a que los creyentes comprendan que seguir a Jesús implica una decisión que debe renovarse y reflejarse en la vida cotidiana.
La reflexión tuvo como referencia el pasaje del Evangelio en el que Jesús pregunta a sus discípulos qué piensa la gente sobre su identidad y, posteriormente, les plantea directamente quién creen ellos que es. El Papa presentó este episodio como una oportunidad para que cada persona examine su propia relación con la figura de Jesús.
El pontífice insistió en que conocer las enseñanzas cristianas no significa necesariamente haber construido una relación profunda con Cristo. Por ello, llamó a los fieles a evitar la comodidad espiritual y a permanecer abiertos a una experiencia de fe que implique transformación personal.
La jornada también estuvo marcada por el recuerdo de las víctimas del terremoto que golpeó el centro de Italia en 2016. El desastre, cuyo décimo aniversario se conmemora este lunes, dejó 297 personas fallecidas, por lo que el Papa tuvo presente a quienes perdieron la vida y a las comunidades afectadas por aquella tragedia.
En su mensaje dominical, León XIV volvió así a colocar en el centro la dimensión personal de la fe: no asumirla como una herencia o una rutina, sino vivirla como un camino que exige reflexión, compromiso y una relación cada vez más profunda con Jesucristo.



