León XIV envía ayuda a Nepal
El objetivo es contribuir a las necesidades más inmediatas mientras las autoridades y equipos de emergencia continúan atendiendo a los damnificados.

29 de agosto de 2026
El papa León XIV dispuso el envío de ayuda económica a Cáritas Nepal para respaldar las labores de asistencia a las personas afectadas por las devastadoras inundaciones registradas en el país.El apoyo fue canalizado a través del Dicasterio para el Servicio de la Caridad del Vaticano, mientras continúan las operaciones de emergencia en las zonas golpeadas por la tragedia.
La emergencia se originó el 26 de agosto, cuando una riada de grandes proporciones afectó comunidades del norte de Nepal, en la zona fronteriza con China.
El desastre estuvo relacionado con el colapso de un glaciar y provocó una enorme corriente de agua, lodo, rocas y escombros que arrasó infraestructura y poblaciones ubicadas en su recorrido.
La magnitud de la catástrofe ha obligado a mantener activos los equipos de rescate y asistencia humanitaria. Los reportes más recientes hablan de cientos de fallecidos y miles de personas desaparecidas, aunque las cifras continúan cambiando conforme avanzan las labores de búsqueda y recuperación.
La contribución promovida por León XIV será destinada a apoyar la respuesta humanitaria de Cáritas Nepal, organización que trabaja directamente con las comunidades afectadas. El objetivo es contribuir a las necesidades más inmediatas mientras las autoridades y equipos de emergencia continúan atendiendo a los damnificados.
El gesto se suma al mensaje de solidaridad expresado previamente por el pontífice. León XIV manifestó su pesar por la pérdida de vidas y transmitió sus condolencias a las familias afectadas, además de expresar su cercanía espiritual con quienes enfrentan las consecuencias de la tragedia y con los equipos que participan en las labores de rescate.
La emergencia ha dejado daños considerables en distintos puntos del territorio afectado. Carreteras, puentes, viviendas y otras estructuras resultaron destruidas o dañadas, complicando el acceso de los equipos de emergencia y la distribución de ayuda. También se reportan afectaciones en infraestructura energética vinculada con la generación hidroeléctrica.
La situación continúa siendo especialmente complicada para las comunidades que quedaron aisladas. La Cruz Roja Internacional calcula que decenas de miles de personas necesitan asistencia urgente, mientras UNICEF ha advertido que miles de niños requieren apoyo humanitario debido a la destrucción de viviendas y centros educativos.
Ante la magnitud de los daños, el Gobierno de Nepal también ha solicitado cooperación internacional especializada para las tareas de recuperación. Las autoridades estiman que la reconstrucción podría requerir entre 4,000 y 5,000 millones de dólares, una cifra que refleja el impacto económico de la catástrofe.


