Irán condena a cantante a 74 latigazos por concierto virtual sin velo
El caso se relaciona con una actuación virtual que había sido publicada meses atrás y que se difundió ampliamente en redes sociales, lo que derivó en la apertura de un proceso judicial en su contra por parte de las autoridades iraníes.

18 de junio de 2026
Un tribunal en Irán impuso una condena de 74 latigazos contra una cantante tras la difusión de un concierto realizado en línea en el que apareció sin el uso del velo obligatorio, en un caso que ha generado nuevas críticas internacionales sobre las restricciones a la libertad artística y de expresión en el país.
En Irán, la legislación vigente establece normas estrictas sobre la vestimenta femenina en espacios públicos, incluyendo el uso obligatorio del hijab. Estas regulaciones también se extienden al ámbito artístico, donde presentaciones musicales de mujeres en solitario enfrentan fuertes limitaciones legales y administrativas, especialmente cuando son difundidas en plataformas digitales.
De acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales, la sanción fue dictada contra la artista luego de que realizara una presentación musical transmitida por internet en la que apareció sin cubrirse la cabeza, lo que las autoridades interpretaron como una violación a las normas de decoro público y a la legislación sobre vestimenta.
El caso se relaciona con una actuación virtual que había sido publicada meses atrás y que se difundió ampliamente en redes sociales, lo que derivó en la apertura de un proceso judicial en su contra por parte de las autoridades iraníes.
Además de la pena corporal, el expediente judicial se enmarca en un contexto más amplio de procesos contra artistas y activistas que han cuestionado las restricciones impuestas por el sistema legal iraní, especialmente tras las recientes protestas sociales vinculadas a los derechos de las mujeres.
Organizaciones de derechos humanos han advertido que este tipo de sanciones reflejan un endurecimiento en la aplicación de las normas de conducta pública, mientras que el debate internacional se mantiene abierto sobre el uso de castigos físicos en casos relacionados con expresión artística.
El episodio vuelve a colocar bajo escrutinio las condiciones de libertad cultural en Irán, en medio de un escenario de tensiones entre las autoridades y sectores que reclaman mayores espacios de expresión en el país.


