Impuestos a grandes fortunas podrían salvar millones de vidas
Los investigadores advierten que, si los recortes actuales de la cooperación internacional continúan hasta 2030, podrían producirse alrededor de 7.6 millones de muertes adicionales, de las cuales unos 1.4 millones corresponderían a menores de cinco años.

8 de septiembre de 2026
Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) estima que aplicar mecanismos de redistribución de la riqueza podría evitar entre 6.6 y 29.5 millones de muertes hasta 2030 en países de ingresos bajos y medio-bajos. Entre las alternativas analizadas destaca un impuesto del 3 % sobre las grandes fortunas.
La investigación, publicada en la revista científica The Lancet, plantea estas medidas como una posible respuesta ante la reducción de la ayuda oficial al desarrollo. Los recursos obtenidos mediante nuevos gravámenes podrían destinarse a programas de salud y desarrollo en poblaciones vulnerables.
El estudio examinó información de 59 países de ingresos bajos y medio-bajos correspondiente al periodo 2002-2021. Los investigadores analizaron la relación entre la ayuda internacional y los niveles de mortalidad para estimar qué efectos tendría mantener o recuperar recursos destinados a programas de desarrollo.
Según el análisis, un mayor volumen de ayuda al desarrollo está asociado con una reducción de aproximadamente 24 % de la mortalidad general y de hasta 33 % entre niños menores de cinco años.
Los investigadores advierten que, si los recortes actuales de la cooperación internacional continúan hasta 2030, podrían producirse alrededor de 7.6 millones de muertes adicionales, de las cuales unos 1.4 millones corresponderían a menores de cinco años.
Ante este escenario, el estudio evaluó diez mecanismos destinados a generar recursos adicionales. Entre ellos figuran impuestos sobre grandes patrimonios, multinacionales, transacciones financieras, emisiones de carbono, criptomonedas e intereses de la deuda soberana.
El escenario con mayor impacto corresponde a un impuesto del 3 % sobre la riqueza de las grandes fortunas, que, según el modelo utilizado, podría asociarse con hasta 29.5 millones de muertes evitadas antes de 2030. Un gravamen del 2 % tendría un impacto estimado de 22.9 millones y uno del 1 % de unos 15 millones.
Otras alternativas también mostraron resultados relevantes. Un impuesto mínimo global sobre grandes empresas multinacionales podría evitar alrededor de 20 millones de muertes, mientras que un gravamen sobre las transacciones financieras tendría un potencial estimado de aproximadamente 24 millones.
Los autores aclaran que la investigación no pretende recomendar una única política tributaria, sino calcular el posible impacto sanitario de distintas fórmulas de financiamiento en un contexto de disminución de la ayuda internacional.


