2,700 millones expuestos al humo del tabaco
De acuerdo con las estimaciones, la exposición global se redujo en términos relativos desde 1990, pero el número de personas afectadas pasó de unos 2,380 millones a aproximadamente 2,710 millones debido, principalmente, al aumento de la población mundial.

8 de septiembre de 2026
Más de 2,700 millones de personas no fumadoras estuvieron expuestas al humo de tabaco ajeno en 2023, entre ellas unos 767 millones de menores de 15 años, según un estudio internacional publicado en The Lancet Public Health. La investigación estima que esta exposición estuvo relacionada con aproximadamente 1.66 millones de muertes durante ese año.
Los datos muestran que, aunque la proporción de población expuesta al tabaquismo pasivo ha disminuido en las últimas décadas, el crecimiento demográfico mantiene elevada la cantidad absoluta de personas afectadas. El fenómeno continúa representando un importante problema de salud pública, especialmente para niños y otros grupos vulnerables.
El estudio forma parte de las estimaciones del Global Burden of Disease (GBD) y analizó información correspondiente a 204 países y territorios entre 1990 y 2023. Los investigadores evaluaron la exposición al humo de segunda mano y sus consecuencias sobre la mortalidad y la calidad de vida.
De acuerdo con las estimaciones, la exposición global se redujo en términos relativos desde 1990, pero el número de personas afectadas pasó de unos 2,380 millones a aproximadamente 2,710 millones debido, principalmente, al aumento de la población mundial.
El tabaquismo pasivo ocurre cuando una persona que no fuma inhala el humo producido por el consumo de tabaco de otras personas. Aunque no existe un nivel considerado seguro de exposición, millones de personas continúan enfrentándose a esta situación, principalmente en espacios donde conviven o permanecen cerca de fumadores.
El impacto sanitario es considerable. El estudio calcula que la exposición al humo ajeno provocó 1.66 millones de muertes prematuras en 2023 y estuvo relacionada con la pérdida de unos 44.8 millones de años de vida saludable.
Los menores figuran entre los grupos más afectados. De los 2,710 millones de personas expuestas, aproximadamente 767 millones eran niños menores de 15 años. En esta población, la exposición estuvo asociada además con millones de infecciones de las vías respiratorias.
Las consecuencias también incluyen enfermedades cardiovasculares, afecciones respiratorias, accidentes cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cáncer de pulmón. Estas patologías explican buena parte de las muertes y de los años de vida saludable perdidos relacionados con el humo de segunda mano.
El informe señala diferencias importantes entre regiones. Mientras América Latina y varios países de ingresos altos registraron reducciones relevantes en la exposición, algunas zonas de África subsahariana, el norte de África y Oriente Medio experimentaron incrementos durante el periodo analizado.


