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Escocia, Gales e Irlanda del Norte reclaman autonomía

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Escocia, Gales e Irlanda del Norte reclaman autonomía

La alianza adquiere relevancia porque, por primera vez desde la creación de las instituciones de autogobierno en 1999, Escocia, Gales e Irlanda del Norte están dirigidos por fuerzas políticas favorables a una mayor soberanía o a la separación del Reino Unido.

15 de septiembre de 2026

Los principales movimientos independentistas de Escocia, Gales e Irlanda del Norte unieron sus voces para reclamar el derecho de sus territorios a decidir su futuro político, en un desafío al Gobierno central del Reino Unido. Durante una reunión celebrada en Cardiff, sus dirigentes suscribieron un memorando en el que también expresaron su intención de fortalecer los vínculos con la Unión Europea.

 

El encuentro reunió a John Swinney, líder del Partido Nacional Escocés (SNP); Rhun ap Iorwerth, de Plaid Cymru, y Michelle O’Neill, del Sinn Féin de Irlanda del Norte. También participó Mary Lou McDonald, presidenta del Sinn Féin y dirigente de la oposición en la República de Irlanda. Los participantes actuaron como líderes partidarios, aunque los tres primeros también encabezan actualmente los gobiernos autónomos de sus respectivos territorios.

 

La alianza adquiere relevancia porque, por primera vez desde la creación de las instituciones de autogobierno en 1999, Escocia, Gales e Irlanda del Norte están dirigidos por fuerzas políticas favorables a una mayor soberanía o a la separación del Reino Unido. Sin embargo, cada movimiento mantiene sus propios tiempos y prioridades para avanzar hacia ese objetivo.

 

El documento firmado en Cardiff sostiene que las tres naciones tienen derecho a determinar su futuro y reclama al Gobierno británico que facilite posibles cambios constitucionales. Los independentistas consideran que las decisiones sobre el futuro de sus territorios no deberían quedar bloqueadas por las autoridades de Westminster.

 

Uno de los puntos de coincidencia es también la relación con Europa. Los dirigentes consideran que el Brexit perjudicó sus economías y redujo oportunidades, por lo que plantean recuperar y fortalecer los vínculos con la Unión Europea como parte de su visión política para el futuro.

 

En Escocia, Swinney defendió la posibilidad de celebrar un nuevo referendo de independencia durante los próximos cinco años. El movimiento independentista busca retomar el debate después de la consulta de 2014, cuando el 55 % de los votantes rechazó separarse del Reino Unido.

 

En Irlanda del Norte, Michelle O’Neill mantiene la demanda de una consulta sobre la reunificación de la isla. El Acuerdo de Viernes Santo contempla la posibilidad de convocar ese referendo si existe evidencia suficiente de que una mayoría podría respaldar la unión con la República de Irlanda. El Sinn Féin ha planteado que la consulta debería realizarse antes de 2030.

 

Gales mantiene una posición diferente. Rhun ap Iorwerth evitó establecer una fecha para una eventual consulta y puso el énfasis en ampliar las competencias del territorio. El dirigente sostiene que la prioridad es demostrar que Gales puede ejercer un mayor control sobre sus propios asuntos antes de definir un calendario independentista.

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