EEUU acusa desvío de productos chinos
La acusación se produce en medio de las tensiones comerciales entre Washington y Beijing y de los esfuerzos de la administración del presidente Donald Trump por reforzar el control sobre las importaciones procedentes de China.

14 de agosto de 2026
Estados Unidos acusó a China de utilizar redes comerciales que involucran a más de 40 países para desviar mercancías hacia el mercado estadounidense y reducir o evadir el impacto de los aranceles. La Casa Blanca sostiene que esta práctica, conocida como triangulación comercial, dificulta la aplicación de su política comercial.
La acusación se produce en medio de las tensiones comerciales entre Washington y Beijing y de los esfuerzos de la administración del presidente Donald Trump por reforzar el control sobre las importaciones procedentes de China.
El mecanismo señalado consiste en trasladar mercancías chinas a través de terceros países antes de enviarlas a Estados Unidos, con el objetivo de modificar o esconder su verdadero origen y evitar los aranceles correspondientes a productos fabricados en China.
Un informe de la Casa Blanca calcula que el desvío de mercancías podría representar hasta 303,000 millones de dólares anuales. Las autoridades estiman además que el Tesoro estadounidense podría dejar de percibir entre 19,000 y 26,000 millones de dólares al año por estas operaciones.
El asesor comercial de la Casa Blanca, Peter Navarro, señaló que más de 40 países estarían involucrados o expuestos a convertirse en puntos de tránsito para mercancías chinas. Entre los países mencionados aparecen México, Canadá, Japón, India y Vietnam, aunque Washington sostiene que existen diferentes niveles de riesgo y participación.
Las autoridades estadounidenses también pretenden presionar a los países utilizados como puntos intermedios para que refuercen sus controles sobre el origen de las mercancías y eviten que sus sistemas comerciales sean utilizados para alterar la procedencia de productos.
Como parte de esa estrategia, Estados Unidos prepara herramientas tecnológicas para detectar posibles irregularidades. Entre ellas figura un sistema basado en inteligencia artificial, destinado a analizar rutas comerciales, países de origen y movimientos de mercancías para identificar operaciones sospechosas.
El endurecimiento de los controles podría tener consecuencias para empresas que utilizan cadenas de suministro internacionales. Una mercancía declarada incorrectamente como originaria de un tercer país podría quedar expuesta a aranceles adicionales, sanciones u otras medidas.
La Casa Blanca considera que combatir el transbordo irregular es necesario para que los aranceles aplicados a productos chinos tengan el efecto esperado. Washington sostiene que parte de la producción china continúa llegando al mercado estadounidense mediante cadenas de suministro más complejas.



