Coalición en América Latina respalda a gobierno de Bolivia ante protestas
Mientras tanto, la situación en el país continúa siendo inestable, con operativos de seguridad desplegados en distintos puntos y llamados internacionales a evitar una mayor escalada del conflicto.

22 de mayo de 2026
Bolivia atraviesa una fuerte ola de protestas sociales y políticas que han generado bloqueos, enfrentamientos y llamados internacionales a la estabilidad institucional. En este escenario, distintos países de la región han expresado posturas divididas sobre el manejo de la crisis.
Una coalición de países en América Latina, vinculada a la iniciativa conocida como “Escudo de las Américas”, expresó su respaldo al gobierno de Bolivia en medio de la creciente ola de protestas violentas que se registran en distintas regiones del país.
El pronunciamiento se produce en un contexto de alta tensión interna, donde manifestaciones impulsadas por sectores sociales y políticos han derivado en bloqueos de carreteras, paralización de actividades y enfrentamientos con fuerzas de seguridad, especialmente en ciudades clave como La Paz.
De acuerdo con reportes internacionales, el gobierno boliviano ha denunciado que estas movilizaciones forman parte de un intento de desestabilización institucional, mientras que sectores opositores sostienen que se trata de una expresión de descontento social por la situación económica y decisiones gubernamentales recientes.
En paralelo, Estados Unidos ha manifestado preocupación por el desarrollo de los hechos y ha calificado la situación como un riesgo para la estabilidad democrática del país, mientras otros actores regionales han llamado a la apertura de canales de diálogo.
La coalición que respalda al Ejecutivo boliviano hizo un llamado a que las manifestaciones se desarrollen de forma pacífica y dentro del marco institucional, evitando hechos de violencia que puedan agravar la crisis política y social.
El respaldo se interpreta como un intento de apoyo diplomático al gobierno en funciones, en un momento en que Bolivia enfrenta presiones internas, acusaciones cruzadas entre actores políticos y una creciente polarización.
Mientras tanto, la situación en el país continúa siendo inestable, con operativos de seguridad desplegados en distintos puntos y llamados internacionales a evitar una mayor escalada del conflicto.


