
Ataques rusos agravan crisis energética en Ucrania
24 de enero de 2026

Al menos seis personas murieron y 21 resultaron heridas en una nueva oleada de ataques aéreos rusos que impactaron varias regiones de Ucrania, mientras el país lucha por mantener el suministro eléctrico durante un invierno crítico marcado por la escasez de energía. Las autoridades locales reportaron daños significativos en infraestructura civil y residencial, lo que ha intensificado la emergencia humanitaria.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, los ataques incluyeron más de 100 drones, entre ellos alrededor de 60 vehículos aéreos no tripulados tipo Shahed, y bombas planeadoras que impactaron zonas densamente pobladas en al menos cinco óblast: Donetsk, Zaporizhzhia, Kherson, Dnipropetrovsk y Kharkiv. Los bombardeos causaron muertes y decenas de heridos, además de daños a viviendas, centros educativos y hospitales.
En Donetsk, cuatro civiles perdieron la vida y seis resultaron heridos; en Zaporizhzhia, se reportó un fallecido y diez heridos; mientras que en Kherson hubo otra víctima mortal y varios lesionados. Las autoridades locales en Kharkiv y Dnipropetrovsk confirmaron más heridos y daños a infraestructuras críticas. Los servicios de emergencia trabajan bajo condiciones extremadamente difíciles debido a la falta de electricidad y calefacción en muchas zonas afectadas.
Estos ataques se producen en medio de un invierno especialmente severo, que ha dejado a millones de ucranianos sin electricidad ni calefacción debido a la destrucción de líneas eléctricas y subestaciones esenciales.
La falta de energía no solo afecta la vida diaria, sino que también pone en riesgo hospitales, escuelas y centros de atención social, aumentando la vulnerabilidad de la población ante temperaturas extremadamente bajas.
El ministro de Energía ucraniano calificó los ataques recientes como algunos de los más destructivos desde el inicio del conflicto, advirtiendo que los cortes de emergencia y la saturación del sistema eléctrico podrían prolongarse durante semanas si no se recibe apoyo internacional inmediato.
Organizaciones de derechos humanos y agencias internacionales han alertado sobre el impacto humanitario de los ataques contra infraestructura civil, señalando que la destrucción de servicios esenciales constituye una violación grave del derecho internacional humanitario y aumenta la presión sobre la población civil durante el invierno.
El gobierno de Ucrania ha hecho un llamado urgente a la cooperación internacional, solicitando asistencia técnica, financiera y material para proteger a la población y garantizar que los hospitales, escuelas y viviendas puedan mantener electricidad y calefacción.
Además, se trabaja en reforzar la defensa aérea para minimizar la efectividad de futuros ataques. La situación sigue siendo crítica, y se prevé que los próximos días sean determinantes para la capacidad de Ucrania de mantener servicios básicos durante el invierno y proteger a su población civil.


