Gobierno asegura menor alza en la canasta básica
La discusión surge en un momento en que consumidores continúan reportando presión sobre sus gastos diarios, especialmente por las variaciones en productos como carnes, granos básicos, frutas, verduras y otros alimentos de consumo frecuente.

13 de julio de 2026
El viceministro de Comercio Exterior de Honduras, Fernando Fortín, aseguró que el incremento registrado en el precio de la canasta básica alimentaria durante 2026 es menor al señalado por algunos estudios y afirmó que el aumento acumulado sería de aproximadamente 244 lempiras, y no de 800 como han indicado otros análisis.
El comportamiento de los precios de los alimentos se ha convertido en uno de los principales temas de preocupación para los hogares hondureños debido al impacto que tiene en la economía familiar. En las últimas semanas surgió un debate entre cifras oficiales y análisis independientes sobre cuánto ha aumentado realmente el costo de los productos esenciales.
Un informe del Observatorio en Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OBSAN-UNAH) señaló que la canasta básica alimentaria presentó un incremento cercano a los 800 lempiras en el último año, tomando como referencia el monitoreo de 30 productos entre junio de 2025 y junio de 2026.
Por su parte, autoridades de la Secretaría de Desarrollo Económico sostienen que los datos oficiales muestran una variación menor y que el comportamiento de los precios debe analizarse considerando factores como costos de producción, combustibles, transporte y condiciones del mercado.
Ante la diferencia entre ambas mediciones, el viceministro Fernando Fortín explicó que la cifra manejada por el Gobierno refleja un aumento de 244 lempiras en la canasta básica alimentaria hasta junio de 2026. Según el funcionario, el incremento está relacionado con factores externos que afectan toda la cadena de comercialización de los productos.
Fortín señaló que los precios de los alimentos reciben el impacto de distintos elementos, entre ellos el costo de los combustibles, las condiciones climáticas y los gastos asociados al traslado de productos desde las zonas de producción hacia los mercados y puntos de venta.
El funcionario también indicó que los datos utilizados por las instituciones gubernamentales provienen de monitoreos realizados en los centros de comercialización, al igual que otros estudios que analizan la evolución de los precios de los productos básicos.
La discusión surge en un momento en que consumidores continúan reportando presión sobre sus gastos diarios, especialmente por las variaciones en productos como carnes, granos básicos, frutas, verduras y otros alimentos de consumo frecuente. Algunos análisis han señalado que factores como la sequía y los costos de producción han influido en el comportamiento de determinados productos.
El debate sobre el costo real de la canasta básica continúa abierto, con diferencias entre las mediciones oficiales y los estudios independientes, mientras la población permanece atenta al comportamiento de los precios y al impacto que estos tienen en el presupuesto familiar.



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