
Tensión en el Congreso por irrupción de colectivos de Libre

17 de noviembre de 2025
17 de noviembre de 2025
Una fuerte ola de confrontación política sacudió el Congreso Nacional cuando activistas de los llamados colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre) tomaron los accesos al hemiciclo para presionar a los consejeros del Consejo Nacional Electoral (CNE). Estas movilizaciones han desatado un serio choque institucional y han encendido alarmas sobre el rumbo del proceso electoral que culminará con las elecciones generales del 30 de noviembre.
El presidente del Congreso, Luis Redondo, había citado a las tres autoridades del CNE Ana Paola Hall, Cossette López y Marlon Ochoa para que explicaran retrasos en la contratación del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), luego de un boicot que los mismos colectivos habrían realizado.
Pese a ello, al iniciarse la sesión, la multitud intervino con gritos, silbidos e incluso interrupciones, lo que impidió que las consejeras pudieran mantener sus alocuciones con normalidad.
Según reportes, varios simpatizantes de Libre ingresaron al hemiciclo gritando consignas como “¡No volverán!”, y su presencia generó un ambiente de caos.
La tensión escaló hasta el punto de que Cossette López y Ana Paola Hall decidieron retirarse del recinto por razones de seguridad, mientras Marlon Ochoa, representante de Libre dentro del CNE, continuó con su intervención defendiendo su postura.
Las imágenes difundidas por medios muestran a miembros de colectivos ondeando banderas, gritando consignas y bloqueando el tránsito dentro del Congreso. Además, se registró un incidente con una adulta mayor simpatizante del Partido Liberal, a quien supuestamente confrontaron y le hicieron gestos con una bandera liberal.
El choque ha provocado reproche de varios sectores de la sociedad. Organismos de la sociedad civil denunciaron que permitir que los activistas ingresaran al interior del Legislativo mientras hablaban las consejeras representa una grave vulneración a la institucionalidad.
Por su parte, opositores al movimiento de Libre acusan al partido de querer desestabilizar el proceso electoral e incluso de planear un boicot a las elecciones, argumentando que dichos actos minan la transparencia y la legitimidad del sistema democrático.
El contexto de esta movilización es delicado: el TREP ha sido un punto de conflicto constante, y la presión de los colectivos refleja la profunda polarización que vive el país en vísperas de las elecciones. Expertos advierten que si no se calman los ánimos, la confrontación podría escalar y poner en riesgo no solo la normalidad del calendario electoral, sino también la confianza ciudadana en el resultado final.
En resumen, lo que comenzó como una protesta ha escalado a un episodio de alta tensión política, con Libre usando a sus colectivos como fuerza de presión institucional. La pregunta que muchos se hacen ahora es si estas acciones beneficiarán su causa o terminarán alargando la incertidumbre electoral en Honduras.



