
Refugio en Honduras crece 10 veces en 2025

22 de noviembre de 2025
22 de noviembre de 2025
El Instituto Nacional de Migración (INM) reportó un crecimiento sin precedentes en las peticiones de refugio durante 2025: más de 1,500 casos, frente a apenas 150 en 2024, lo que representa un aumento de 10 veces en solo un año.
De acuerdo con el director del INM, Wilson Paz, la mayoría de los solicitantes son personas que no lograron cruzar hacia Estados Unidos o que optaron por quedarse en Honduras. Entre las nacionalidades más recurrentes figuran venezolanos, colombianos, nicaragüenses y salvadoreños, según informó el funcionario.
Hasta hace poco, Honduras funcionaba principalmente como país de tránsito. Sin embargo, con el aumento de las solicitudes de asilo, se observa un cambio radical: muchas personas ahora ven el país como una opción de destino permanente.
Para adaptarse a esta nueva realidad, el INM ha fortalecido su capacidad operativa: ha creado nuevos centros de atención en ciudades como Trujillo y Ocotepeque, y ha intensificado operativos para brindar atención digna a las personas migrantes, incluyendo controles biométricos, alimentación y asistencia médica.
Algunas voces defensoras de los derechos humanos alertan que Honduras podría convertirse en un “embudo migratorio” si no se establecen políticas claras para gestionar este flujo creciente. Se teme que la presión migratoria derive en problemas sociales, especialmente si no se planifican respuestas adecuadas.
También se ha señalado el riesgo de una saturación similar a la de ciudades fronterizas mexicanas con fuerte migración, lo que podría generar mayor vulnerabilidad para los desplazados y la población local.
Este fenómeno se da en un contexto marcado por el Acuerdo Ejecutivo No.13-DGAJTC-2025, firmado entre Honduras y Estados Unidos, en el que se establecen mecanismos para que personas solicitantes de asilo sean derivadas a Honduras. El INM insiste en que esto no convierte al país en un “tercer país seguro”, aunque organizaciones alertan sobre las posibles consecuencias.
El aumento dramático en las solicitudes de refugio apunta a una transformación del papel de Honduras en la región migratoria. Lo que antes era una ruta para llegar al norte ahora representa para muchos un destino en sí mismo, lo cual exige al Gobierno y a las entidades internacionales preparar respuestas más robustas para atender la demanda creciente de protección internacional.



