
Gobierno hondureño descarta emergencia fiscal

20 de febrero de 2026
20 de febrero de 2026
El presidente Nasry Asfura declaró este viernes que Honduras no está atravesando una emergencia fiscal, pese a los desafíos presupuestarios que enfrenta el país, y reafirmó el compromiso de su administración con la disciplina financiera y la estabilidad macroeconómica.
Durante un evento oficial en el que se juramentó a la nueva junta directiva de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa, el mandatario fue enfático al afirmar que, aunque el Gobierno trabaja para cumplir con sus obligaciones, no es posible gastar recursos que no existen en las arcas públicas y que cualquier desbalance podría poner en riesgo la seguridad económica del país.
“El país no tiene ninguna emergencia fiscal; estamos enfrentando nuestras responsabilidades y manteniendo el orden en las finanzas públicas”, aseguró Asfura, al tiempo que destacó que las autoridades están honrando compromisos pendientes, particularmente en infraestructura.
El presidente explicó que, a través de la Secretaría de Infraestructura y Transporte, se han atendido obligaciones que superan los 2,430 millones de lempiras, además de asignar recursos adelantados a proyectos clave como el plan de bacheo nacional.
Asfura también adelantó que en la próxima reunión del Consejo de Ministros se aprobará la reducción de alrededor de 20 instituciones del Estado, como parte de una estrategia para optimizar recursos y evitar gastos innecesarios, lo que forma parte de la intención de mantener un equilibrio fiscal sin recurrir a medidas extremas.
La ausencia de una declaración de emergencia fiscal ocurre en un contexto donde diversos analistas han señalado desafíos económicos de largo plazo para Honduras, incluyendo una deuda pública elevada, un crecimiento moderado del producto interno bruto y un contexto de pobreza persistente que limita la capacidad de gasto del Estado.
Expertos en economía subrayan que mantener la disciplina presupuestaria puede ayudar a evitar riesgos internacionales, atraer inversiones y fortalecer la confianza de mercados y socios comerciales, aunque también apuntan a la necesidad de estrategias claras para mejorar la recaudación y la ejecución del presupuesto.
La declaración presidencial también se produce en medio de llamados de sectores empresariales y expertos para que el Gobierno articule un plan fiscal a mediano y largo plazo, que ofrezca claridad sobre el uso de los recursos públicos y las prioridades en inversión social, infraestructura y servicios básicos.
Aunque el Ejecutivo descarta una emergencia fiscal, la discusión sobre la gestión del gasto, el manejo de la deuda y la eficiencia en la ejecución presupuestaria continuará siendo un tema central en los debates sobre la política económica de Honduras en los próximos meses.



