
Bukele, Sheinbaum y Ortega, líderes mejor valorados
20 de febrero de 2026

Una reciente encuesta regional revela marcadas diferencias en la percepción ciudadana hacia los presidentes de América Latina, destacando altos niveles de aprobación para algunos mandatarios mientras otros enfrentan un rechazo significativo. El estudio, elaborado por CB Consultora Opinión Pública, incluyó a 18 países de la región y fue realizado entre el 10 y el 15 de febrero de 2026.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, lidera la lista con un 72,6 % de aprobación y apenas un 24,8 % de desaprobación, consolidándose como uno de los líderes más respaldados por sus ciudadanos en la región. Su gestión se destaca por programas sociales, inversión en infraestructura y una comunicación constante con la población a través de redes sociales.
En segundo lugar se encuentra la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con un 68,5 % de aprobación y un 29,9 % de desaprobación. Sus políticas ambientales y programas de movilidad urbana, así como la gestión de la pandemia, han influido en su valoración ciudadana.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se ubica también entre los mejor evaluados con un 62,1 % de respaldo. A pesar de los cuestionamientos internacionales sobre derechos humanos y gobernabilidad, la población local mantiene un nivel considerable de aprobación hacia su gobierno, según la encuesta.
En contraste, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, registra la valoración más baja de la región, con apenas un 23,7 % de aprobación frente a un 72,7 % de desaprobación. Los indicadores reflejan el descontento ciudadano en medio de crisis económicas y sociales prolongadas.
Otros líderes de la región muestran niveles intermedios de aprobación. El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, se posiciona con un 54,8 % de respaldo ciudadano, mientras que en países como Costa Rica y Colombia los mandatarios enfrentan desafíos de aceptación y desaprobación casi equilibrados.
El sondeo destaca además que factores como comunicación gubernamental, políticas sociales y manejo de crisis sanitarias inciden directamente en la percepción pública. La aprobación de los líderes latinoamericanos refleja no solo el respaldo a su gestión, sino también el contexto económico, social y político de cada país, dejando ver las diferencias significativas entre gobiernos en términos de confianza ciudadana y legitimidad política.
Este panorama de aprobación ciudadana ofrece un reflejo claro de la diversidad política en América Latina, donde el respaldo público a los líderes puede variar drásticamente según las estrategias de gobierno, la comunicación con la población y los desafíos internos de cada nación.


