
EEUU declara terroristas a ocho cárteles con vínculos regionales

24 de noviembre de 2025
24 de noviembre de 2025
La Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa confirmó este lunes que el Gobierno norteamericano ha declarado organizaciones terroristas a ocho cárteles y redes criminales que operan en el hemisferio occidental, decisión que implicará sanciones más severas y mayores controles sobre sus actividades financieras y de movilidad.
Según el comunicado oficial, entre los grupos designados se encuentran el Tren de Aragua, MS-13, el Cártel de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, Cártel del Noreste, Cártel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos.
Las autoridades estadounidenses recalcaron que esta clasificación conlleva restricciones migratorias, sanciones económicas y responsabilidad penal para cualquier persona u organización que colabore con estas estructuras.
La embajada subrayó que la medida busca frenar la expansión de estas redes delictivas y fortalecer la seguridad regional. Varias de estas organizaciones mantienen vínculos operativos con Honduras, especialmente en zonas fronterizas y corredores utilizados para tráfico de drogas y migración irregular.
En ese contexto, el jefe policial del departamento de El Paraíso, Lisandro Muñoz, recordó recientemente la captura de uno de los líderes criminales más peligrosos de la zona, con conexiones que se extendían hacia Nicaragua, Olancho, Colón y México, evidencia de la presencia regional de estas estructuras.
La designación como organizaciones terroristas endurece el marco legal para combatir a los grupos señalados y limita su capacidad de obtener recursos, reclutar miembros o coordinar operaciones transnacionales.
Estados Unidos afirmó que estas acciones buscan reforzar la estabilidad y la seguridad, no solo en su territorio, sino en todos los países afectados por estas redes, incluido Honduras.
Con esta medida, Washington eleva la presión sobre los cárteles y amplía la cooperación con gobiernos de la región en la lucha contra el crimen organizado, en un momento en que la violencia y el narcotráfico continúan representando uno de los mayores desafíos para la gobernanza en Centroamérica.



