
Devaluación del lempira presiona bolsillos y eleva costos

25 de noviembre de 2025
25 de noviembre de 2025
El economista Mario Palma, jefe del Departamento de Investigaciones Económicas del FOSDEH, advirtió que el constante deslizamiento del lempira frente al dólar continúa erosionando el poder adquisitivo de los hondureños y encareciendo los productos importados, un fenómeno que impacta directamente en los gastos de los hogares.
Palma explicó que el país mantiene un patrón de “microdeslizamiento” cambiario, con variaciones diarias que, aunque pequeñas, terminan acumulándose. Detalló que el precio de venta del dólar alcanzó recientemente los 26.42 lempiras, lo que representa un deslizamiento de 1.9 centavos respecto a enero. Al comparar con noviembre del año pasado, la depreciación asciende a 1.26 lempiras, afectando la relación entre exportaciones e importaciones y reduciendo la capacidad de compra de la población.
El especialista señaló que, pese a un deslizamiento acumulado de 39 centavos en lo que va del año, la economía nacional se ha sostenido principalmente gracias al flujo de remesas enviadas desde Estados Unidos y al repunte en los ingresos por exportación de café. Estas dos fuentes han proporcionado mayor disponibilidad de divisas, lo cual debería contribuir a estabilizar el tipo de cambio; sin embargo, esa estabilidad aún no se refleja en el mercado.
Según Palma, la lógica económica indicaría que una mayor oferta de dólares y una menor demanda deberían frenar el deslizamiento, pero el comportamiento actual no sigue ese patrón. Esta situación genera incertidumbre, especialmente en sectores que dependen de materias primas e insumos importados.
El economista también abordó el tema del salario mínimo y subrayó que cualquier ajuste para 2025 debe basarse en la inflación, estimada entre 4 % y 5 % por el Banco Central. Explicó que si el incremento salarial supera la inflación, el poder adquisitivo mejora; si es equivalente, se mantiene; y si es menor, los trabajadores seguirán perdiendo capacidad de compra.
Palma concluyó que la devaluación continúa siendo uno de los desafíos más sensibles para la economía hondureña, pues su impacto se siente directamente en el costo de vida y en la estabilidad financiera de miles de familias.



