
Cuaresma 2026: tiempo de elección, prueba y misión

16 de febrero de 2026
16 de febrero de 2026
La Arquidiócesis de Tegucigalpa presentó este lunes su mensaje oficial para la Cuaresma 2026, bajo el lema “Elegidos y probados, bautizados y enviados”, invitando a la comunidad católica a vivir este tiempo como un período de introspección, renovación y misión.
El arzobispo José Vicente Nácher Tatay, CM, recordó que la Cuaresma no solo tiene un carácter penitencial, sino que históricamente ha sido un tiempo de preparación intensa para los adultos que se acercan al bautismo. En sus palabras, este período incluye ritos significativos como la elección, los escrutinios, la entrega del Credo y la oración del Padrenuestro, prácticas que permanecen vigentes en la Iglesia Católica en todo el mundo a través del Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos.
El mensaje destaca que las lecturas dominicales del ciclo A de este año reflejan los temas de elección, prueba y envío, mostrando símbolos como el agua y la luz que introducen a los fieles a la vida del Resucitado. “Estamos en un tiempo prebautismal para algunos y, para la mayoría, en un periodo de renovación y purificación siempre necesarias”, afirmó el arzobispo.
Asimismo, se subrayó que durante la Cuaresma se llevarán a cabo los envíos parroquiales en el marco de la Santa Misión Nacional, recordando el llamado de Jesús: “Vengan a mí los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré” (Mt 11,28). Este tiempo será, según la Arquidiócesis, una oportunidad de acercamiento personal y sincero a quienes esperan un mensaje de esperanza y cercanía.
En su exhortación final, el arzobispo instó a los fieles a ser dóciles al Espíritu Santo, que guía a los creyentes incluso en momentos de prueba y tentación. “Hemos sido elegidos por Dios, y por ello somos tentados; pero también hemos sido bautizados y, por tanto, enviados a evangelizar, porque no olvidemos: somos misión”, concluyó.
Este mensaje marca el inicio de una Cuaresma enfocada no solo en la reflexión personal, sino también en la acción misionera y el compromiso comunitario, destacando la importancia de la fe activa y consciente en la vida cotidiana de los católicos de Honduras.



