Combustibles subirán, pero sin riesgo de escasez

14 de marzo de 2026
La Comisión Administradora del Petróleo (CAP) aseguró que Honduras no enfrenta un riesgo inmediato de desabastecimiento de combustibles, aunque confirmó que los precios de los carburantes registrarán incrementos en los próximos ajustes semanales.
La advertencia surge en medio de preocupaciones de la población por el impacto que las variaciones internacionales del petróleo pueden tener en el mercado nacional.
De acuerdo con representantes del organismo, el país mantiene un flujo normal en la importación y distribución de derivados del petróleo, lo que garantiza que las estaciones de servicio continúen abasteciendo con normalidad a los consumidores.
Sin embargo, la tendencia al alza en los precios internacionales del crudo y de los refinados terminará reflejándose en el costo final que pagan los hondureños en las gasolineras.
Las autoridades señalaron que uno de los combustibles que más presión está generando en el mercado es el diésel, producto clave para el transporte de carga, el sector productivo y el transporte público.
Los ajustes en este derivado han provocado preocupación en distintos sectores, ya que un incremento sostenido podría trasladarse a los precios de bienes y servicios en el país.
Honduras depende en gran medida de la importación de combustibles, por lo que las variaciones en el mercado internacional influyen directamente en los costos locales.
Factores como tensiones geopolíticas, cambios en la oferta global de petróleo y fluctuaciones en la demanda energética suelen impactar el precio del barril, lo que posteriormente se traduce en ajustes en los precios de los derivados que se comercializan en el país.
La CAP explicó que el sistema de revisión semanal de precios responde a la dinámica del mercado internacional, por lo que los incrementos o reducciones dependen de la evolución de los costos de compra y transporte de los combustibles.
En ese sentido, indicaron que los ajustes que se anuncien en los próximos días obedecerán principalmente a las tendencias recientes del mercado petrolero global.
Ante este panorama, las autoridades llamaron a la población a mantener la calma, reiterando que no existe una amenaza de escasez de carburantes, ya que las reservas y los procesos de importación continúan operando con normalidad.
No obstante, reconocieron que los consumidores deberán prepararse para posibles aumentos en los precios durante los próximos ciclos de actualización.
Analistas económicos advierten que los incrementos en los combustibles suelen tener un efecto en cadena en la economía, ya que impactan el costo del transporte, la logística y la producción de bienes. Por ello, diversos sectores empresariales y sociales mantienen atención sobre la evolución del mercado energético y las decisiones que adopten las autoridades para mitigar el impacto en el bolsillo de los ciudadanos.



