Zelaya desafía a Redondo a anular elecciones
En un discurso cargado de advertencias, el exmandatario resaltó que “el poder reside en el pueblo” y sugirió que la “usurpación de la soberanía popular” constituye alta traición, incluso aludiendo al “derecho a la insurrección”

2 de enero de 2026
El expresidente y líder del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales, encendió nuevamente la tensión política al instar públicamente al presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, a utilizar la Comisión Permanente para revertir los resultados de las elecciones generales, en las que Libre quedó relegado al tercer lugar con apenas 19.2 % de los votos.
Durante un evento en el municipio de Dulce Nombre de Culmí, Zelaya aseguró que Redondo “tiene la Comisión Permanente del Congreso para anular estas elecciones fraudulentas y vergonzosas” y criticó el proceso electoral, afirmando que se ha “engañado al pueblo” y que se estaría “robando” la alcaldía de la capital. En un discurso cargado de advertencias, el exmandatario resaltó que “el poder reside en el pueblo” y sugirió que la “usurpación de la soberanía popular” constituye alta traición, incluso aludiendo al “derecho a la insurrección” como mecanismo de restitución democrática. Concluyó con un reto directo: “Entonces, tiene un reto, presidente”.
Redondo, por su parte, respondió llevando el debate al terreno jurídico y constitucional. Señaló que cualquier irregularidad en la declaratoria de elecciones sería revisada conforme a la ley y que los supuestos “errores” y “vicios” se analizarían dentro del marco legal del Congreso Nacional, con los resultados debidamente comunicados al pueblo hondureño.
El centro del conflicto es la Comisión Permanente, instalada por Redondo el 1 de noviembre de 2025 tras concluir las sesiones ordinarias del Congreso. Aunque esta figura está contemplada en la Constitución, su creación unilateral generó críticas de distintos sectores y fue calificada por varios diputados como ilegal, pues no se convocó al pleno pese a que existían legisladores disponibles. Más de 70 parlamentarios de oposición votaron posteriormente para dejar sin efecto la instalación de la Comisión, que había sido conformada por nueve diputados afines a Libre y cuatro suplentes.
Analistas políticos advierten que la insistencia de Zelaya en desconocer los resultados electorales representa un intento de su partido por revertir el veredicto ciudadano utilizando herramientas legislativas. Con el 19.2 % de los votos, Libre carece de respaldo mayoritario, pero su dirigencia parece apostar a maniobras dentro del Congreso para mantener influencia política pese al rechazo electoral.
El discurso de Zelaya, que hace referencia a traición y al derecho a la insurrección, ha generado preocupación en distintos sectores del país, pues normaliza la confrontación política y pone en duda la credibilidad de los mecanismos legales y electorales.
Mientras tanto, Redondo trata de cubrir la situación con un lenguaje técnico y jurídico, pero la polarización sigue en aumento y mantiene al país en un momento crítico.
La situación refleja un desafío para las instituciones democráticas hondureñas: equilibrar la legalidad y el respeto a la voluntad popular frente a intentos de manipulación política. Observadores señalan que los próximos pasos del Congreso y la postura de los partidos serán decisivos para determinar si Honduras avanza hacia la estabilidad institucional o si la tensión electoral continúa escalando en los próximos meses.










