Zelaya arremete contra el Congreso por supuesta “ley mordaza”
Las declaraciones surgen en paralelo a los procesos de juicio político promovidos por el Congreso contra funcionarios vinculados al sistema electoral, incluyendo representantes del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal de Justicia Electoral.

16 de abril de 2026
El expresidente Manuel Zelaya lanzó fuertes críticas contra el Congreso Nacional, al señalar que desde el Legislativo se estaría promoviendo una “ley mordaza” en medio de los juicios políticos impulsados contra funcionarios electorales.
A través de declaraciones públicas, el exmandatario advirtió que estas acciones podrían estar dirigidas a limitar la oposición política y restringir la protesta, en un contexto marcado por decisiones recientes del Congreso que han generado controversia en distintos sectores.
Las declaraciones surgen en paralelo a los procesos de juicio político promovidos por el Congreso contra funcionarios vinculados al sistema electoral, incluyendo representantes del Consejo Nacional Electoral y del Tribunal de Justicia Electoral.
En Honduras, este mecanismo permite al Poder Legislativo investigar y eventualmente destituir a altos funcionarios por presuntas faltas en el ejercicio de sus cargos, siempre que se cumplan los procedimientos establecidos por la Constitución.
El actual periodo legislativo ha estado marcado por una fuerte polarización política, con constantes enfrentamientos entre oficialismo y oposición en torno a decisiones clave del Congreso.
Zelaya cuestionó directamente las actuaciones del Legislativo, señalando que se estaría avanzando hacia una concentración de poder y comparando la situación con episodios históricos del país en los que se limitaron las funciones del Congreso.
Asimismo, acusó a la dirigencia del Legislativo de intentar silenciar voces críticas mediante medidas que, según su criterio, afectan a diputados y restringen el ejercicio de la representación popular.
El pronunciamiento también incluye advertencias sobre el uso del juicio político como herramienta de presión política, en lugar de un mecanismo institucional para garantizar la rendición de cuentas. En ese sentido, insistió en que cualquier proceso debe respetar la Constitución y los principios democráticos.
El tema mantiene abierto el debate político en el país, con posturas encontradas sobre el alcance de las acciones del Legislativo y sus implicaciones para el equilibrio de poderes en Honduras.










