Zambrano advierte: Libre podría eliminar al CNE para mantenerse en el poder
Crisis electoral se agudiza con acusaciones de injerencia política y parálisis institucional

31 de julio de 2025
La crisis que afecta al Consejo Nacional Electoral (CNE) continúa profundizándose, y esta vez el jefe de bancada del Partido Nacional, Tomás Zambrano, lanzó una advertencia que ha generado nuevas alertas en el escenario político hondureño: según él, el partido Libertad y Refundación (Libre) podría estar gestando un plan para “inhabilitar a todos los consejeros” y desmantelar el CNE, con el fin de extender su permanencia en el poder.
“Si desaparecen el CNE, no se podrán celebrar elecciones. Y si no hay elecciones, Libre seguiría gobernando dos años más”, alertó Zambrano en declaraciones a medios de comunicación este miércoles.
El congresista responsabilizó directamente al oficialismo de haber obstruido la ejecución del calendario electoral. “Todo el país lo sabe: el único culpable de que no se haya cumplido paso a paso con el cronograma es el gobierno de Libre”, subrayó.
Zambrano también denunció que el representante de Libre en el CNE, Marlon Ochoa, así como varios consejeros suplentes, no se han presentado a las sesiones convocadas por la presidenta del órgano, Cossette López. Esta ausencia ha paralizado las decisiones clave en el pleno y ha impedido avanzar en temas fundamentales como la licitación del sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP).
Según el jefe de bancada, esta inasistencia es parte de una estrategia coordinada. “Libre ya lo demostró: mandaron a sus colectivos a impedir la presentación de ofertas para el TREP. Ellos no quieren elecciones”, afirmó, en referencia a los disturbios ocurridos recientemente frente al edificio del CNE.
La crisis institucional se aceleró tras la renuncia de la consejera Ana Paola Hall, la cual fue presentada semanas atrás, pero no ha sido tramitada por el Congreso Nacional. En lugar de aceptarla, el presidente del Legislativo, Luis Redondo, la remitió como denuncia al Ministerio Público, generando un limbo jurídico que ha impedido la recomposición del órgano electoral.
Esta situación ha provocado una creciente inestabilidad, que alcanzó un nuevo nivel cuando el Fiscal General, Johel Zelaya, ordenó una intervención directa en el CNE mediante la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC). La operación, según el Ministerio Público, se justifica por denuncias de “conspiración” y “extorsión” entre los tres consejeros propietarios.
Zelaya advirtió que serán citados de inmediato y que, de no presentarse, se actuará conforme a la ley. “No vamos a permitir que el proceso electoral se detenga”, dijo contundentemente.
Mientras tanto, la consejera presidenta Cossette López ha declarado que el ambiente dentro del CNE se ha vuelto “insostenible” y denunció amenazas directas a su vida. Acusó a sectores del propio Estado de estar detrás de un intento sistemático por debilitar la institución, lo cual, según sus palabras, pone en riesgo la democracia misma.
El Partido Nacional ha expresado su respaldo a López y ha exigido garantías para la continuidad institucional del CNE. “No vamos a permitir que desmantelen la democracia por la vía de la presión y la intimidación”, concluyó Zambrano.
Diversos sectores, incluyendo organizaciones civiles y gremiales, han comenzado a emitir pronunciamientos advirtiendo sobre los efectos que esta crisis podría tener de cara a las elecciones generales del 30 de noviembre. Por ahora, el panorama sigue marcado por la incertidumbre, las pugnas políticas y una fragilidad institucional que amenaza con desencadenar una tormenta electoral sin precedentes.










