Washington sanciona a funcionarios hondureños por interferencia electoral
La medida surge como respuesta directa a acciones que Washington califica como "atentados contra la integridad democrática" durante el proceso de conteo de votos de las elecciones de 2025.

19 de diciembre de 2025
El Departamento de Estado de los Estados Unidos anunció este viernes la aplicación de restricciones migratorias inmediatas contra altos funcionarios de la administración hondureña.
La medida surge como respuesta directa a acciones que Washington califica como "atentados contra la integridad democrática" durante el proceso de conteo de votos de las elecciones de 2025.
En el marco de las elecciones generales de Honduras 2025, el gobierno de los Estados Unidos ha endurecido su postura frente a las denuncias de irregularidades en el procesamiento de los resultados. La administración estadounidense, bajo la dirección del Secretario de Estado Marco Rubio, ha activado mecanismos legales de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA) para penalizar a actores que, según sus informes, han obstaculizado la transparencia democrática durante el conteo de votos. Estas medidas ocurren en un clima de alta tensión política tras los comicios del 30 de noviembre.
A través de un comunicado oficial, el Secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó la revocación de la visa de Mario Morazán, amparándose en la Sección 221(i) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. De igual forma, se dio a conocer el rechazo de la solicitud de visado de Marlon Ochoa, señalando a ambos por su presunta responsabilidad en la obstrucción del escrutinio electoral.
"No permitiremos que acciones que debiliten la seguridad regional y la voluntad popular queden sin consecuencias", señala el informe. Las sanciones se fundamentan en la Sección 212(a)(3)(C) de la normativa estadounidense, la cual prohíbe el ingreso a suelo norteamericano de personas cuyas actividades puedan generar efectos adversos graves para la política exterior de EE. UU.
El gobierno estadounidense advirtió que continuará evaluando el uso de todas las herramientas disponibles para garantizar que el proceso electoral en el país centroamericano se complete de manera transparente y sin interferencias externas o gubernamentales.
Por su parte, el Departamento de Estado subrayó que estas decisiones son una reafirmación del compromiso de la administración actual con la estabilidad democrática en el hemisferio.










