UNAH reporta caída en el desempleo, pero retos de ingresos persisten
La economía hondureña ha enfrentado una serie de retos en los últimos años, entre ellos el impacto de eventos climáticos, la recuperación posterior a la pandemia de COVID-19 y la presión inflacionaria en bienes básicos.

19 de febrero de 2026
La tasa de desempleo en Honduras cerró el año 2025 en 6,14 %, según los resultados de la VIII Encuesta de Economía Familiar Multipropósitos presentada por la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), lo que representa una reducción de más de un punto porcentual con respecto al año anterior y sugiere un avance en la generación de empleo tras años de desafíos económicos.
La economía hondureña ha enfrentado una serie de retos en los últimos años, entre ellos el impacto de eventos climáticos, la recuperación posterior a la pandemia de COVID-19 y la presión inflacionaria en bienes básicos. Estos factores incidieron en la actividad productiva, la disponibilidad de empleo y el ingreso familiar, generando un entorno en el que la mejora en las tasas de empleo representa un avance significativo, aunque aún con claros retos por resolver.
El informe destaca que esta disminución indica una recuperación parcial del mercado laboral, aunque el panorama aún muestra fragilidades estructurales.
Por ejemplo, más del 40 % de las personas que buscan empleo llevan más de seis meses sin encontrar trabajo, lo que evidencia que la creación de plazas formales sigue siendo insuficiente para satisfacer la demanda de la fuerza laboral hondureña.
El documento también revela que la mayoría de los ocupados alrededor de 67 % están empleados como asalariados, mientras que cerca del 33 % trabaja por cuenta propia.
Esta composición laboral refleja la persistencia de la informalidad y la heterogeneidad dentro de las oportunidades disponibles para la población trabajadora.

Además de los datos sobre empleo formal, la UNAH señaló que existen marcadas diferencias regionales: mientras la zona central del país registra el índice de desempleo más alto, con alrededor de 7.08 %, regiones como la occidental presentan porcentajes sustancialmente más bajos, lo que pone de manifiesto disparidades en las dinámicas económicas entre departamentos.
Aunque la reducción en el desempleo es una señal positiva, el estudio advierte sobre presiones económicas persistentes, ya que muchos hogares enfrentan un estancamiento de ingresos frente al alza sostenida de bienes y servicios esenciales como alimentos, transporte, educación y salud. Según la encuesta, casi el 42 % de los hogares afirma que sus ingresos no han aumentado en el último año, y más del 30 % reporta una caída en sus recursos monetarios, lo que limita la capacidad de consumo y la calidad de vida.
En ese contexto, las remesas familiares continúan ejerciendo un papel importante como fuente de ingreso alternativo para una parte de la población, aunque no compensan de manera integral el estancamiento salarial y los costos crecientes de la vida diaria.
Economistas y especialistas en desarrollo laboral han destacado que, aunque la caída del desempleo es bienvenida, es imprescindible impulsar políticas que faciliten la formalización del empleo, mejoren la productividad y fortalezcan los mecanismos de protección social.
También han señalado la necesidad de programas de capacitación y vinculación laboral que permitan reducir la brecha entre la demanda de habilidades y la oferta de empleo disponible.
Grupos empresariales y representantes del sector privado han señalado que la dinámica del empleo está estrechamente ligada a la confianza económica y a la inversión, al tiempo que instan a las autoridades a diseñar estrategias públicas y privadas coordinadas para consolidar y ampliar la creación de puestos laborales formales de calidad.
En esa línea, el llamado de académicos y organizaciones sociales se centra en promover estrategias integrales que no solo reduzcan el desempleo abierto, sino que también aborden la calidad del empleo, la reducción de la informalidad y la mejora del poder adquisitivo de los hogares hondureños, para lograr una recuperación económica más sólida y sustentable.










