TSC cuestiona manejo de fondos de la ENEE
Uno de los principales hallazgos se relaciona con una operación realizada en julio de 2023, cuando 2,000 millones de lempiras fueron trasladados desde la cuenta del PNRP en el Banco Central de Honduras hacia la cuenta principal de la ENEE.

2 de octubre de 2026
Una auditoría del Tribunal Superior de Cuentas (TSC) detectó diversas irregularidades administrativas y financieras en el Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas (PNRP) de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), entre ellas el traslado de 2,000 millones de lempiras que estaban destinados al programa y que fueron utilizados para atender otras obligaciones de la estatal. El informe también señala que las metas de reducción de pérdidas no fueron alcanzadas durante buena parte del período revisado.
La auditoría especial corresponde al período comprendido entre el 1 de julio de 2022 y el 31 de diciembre de 2024, años en los que el PNRP fue ejecutado como una estructura específica dentro de la ENEE para combatir las pérdidas técnicas y no técnicas del sistema eléctrico. Durante ese período, el programa ejecutó alrededor de 5,644.7 millones de lempiras.
El PNRP fue creado con la finalidad de reducir las pérdidas eléctricas y recuperar ingresos para la estatal. Sin embargo, el TSC encontró diferencias importantes entre los recursos utilizados y los resultados obtenidos, además de debilidades en controles financieros, contratación de personal, planificación y procedimientos administrativos.
Uno de los principales hallazgos se relaciona con una operación realizada en julio de 2023, cuando 2,000 millones de lempiras fueron trasladados desde la cuenta del PNRP en el Banco Central de Honduras hacia la cuenta principal de la ENEE. El movimiento fue registrado como un préstamo puente y los recursos fueron utilizados para cubrir compromisos de la empresa estatal, incluidos pagos pendientes con generadores privados.
La ENEE argumentó ante los auditores que la operación formaba parte del mecanismo de unidad de caja y que permitió atender obligaciones urgentes sin recurrir a financiamiento bancario. Según la explicación institucional recogida en la auditoría, esto habría generado un ahorro aproximado de 210 millones de lempiras. El TSC, sin embargo, sostuvo que los fondos tenían un destino presupuestario específico y que su traslado afectó la capacidad del programa para adquirir oportunamente bienes, servicios e insumos destinados a reducir las pérdidas.
Los resultados operativos también quedaron por debajo de las metas establecidas. En 2023, el programa ejecutó 317,399 de las 728,551 acciones previstas, equivalente al 43.57 %. En materia de recuperación de energía, alcanzó 96.4 millones de kilovatios hora frente a una meta de 380.5 millones. Para 2024 hubo una mejora, pero nuevamente las cifras quedaron por debajo de lo programado: se realizaron 455,983 de 644,815 acciones y se recuperaron 173.8 millones de kilovatios hora de los 283.4 millones proyectados.
El órgano contralor también identificó deficiencias en la administración interna. Entre los hallazgos aparecen registros contables manejados mediante hojas de cálculo, ausencia de algunos manuales formalmente aprobados, debilidades en los procesos de contratación y falta de evaluaciones de desempeño para parte del personal. El informe además señala problemas relacionados con la planificación y las actividades de capacitación.










