Transporte pesado amenaza con paro nacional
El gremio sostiene que el problema no se limita al incremento actual, sino que forma parte de una disputa más amplia por el ajuste de las tarifas que, según los transportistas, permanece pendiente desde hace varios años.

5 de septiembre de 2026
El sector de transporte de carga pesada advirtió que podría paralizar operaciones a nivel nacional la próxima semana si no alcanza un acuerdo con las autoridades para enfrentar el impacto del incremento en los costos del combustible. Los dirigentes estiman que unas 2,500 unidades podrían dejar de circular si no reciben una respuesta antes del martes.
El aumento del precio del diésel ha elevado los costos de operación de las empresas dedicadas al transporte de mercancías y combustibles. El gremio sostiene que el problema no se limita al incremento actual, sino que forma parte de una disputa más amplia por el ajuste de las tarifas que, según los transportistas, permanece pendiente desde hace varios años.
Los representantes del sector ya habían advertido en meses anteriores sobre posibles medidas de presión. En abril, transportistas señalaron que la tarifa base de 1.24 dólares por kilómetro no compensaba los aumentos acumulados en sus costos y reclamaron que se aplicara el ajuste correspondiente.
El dirigente del transporte de carga Edgardo Menéndez informó que el sector concedió al Gobierno un plazo hasta el próximo martes para buscar una solución. Si las conversaciones no producen resultados, los transportistas contemplan iniciar un paro nacional a partir del miércoles.
Menéndez explicó que la situación viene acumulándose desde hace aproximadamente 15 años y que el reciente aumento del diésel representa el factor que podría desencadenar la paralización. Los transportistas aseguran que actualmente enfrentan márgenes cada vez más reducidos debido al encarecimiento de sus operaciones.
El dirigente también señaló que existen dificultades relacionadas con los pagos por los servicios prestados. Según su denuncia, mientras algunas compañías reciben de inmediato el pago por sus productos, los transportistas pueden esperar hasta 75 días para recibir el dinero correspondiente por sus servicios.
Uno de los mayores riesgos de una eventual paralización se concentra en el transporte de combustibles. Menéndez advirtió que si las unidades encargadas de movilizar derivados del petróleo dejan de trabajar, podría producirse una afectación en el abastecimiento de las estaciones de servicio.
El gremio sostiene que no está solicitando únicamente una respuesta al incremento puntual del combustible, sino el cumplimiento de mecanismos de ajuste tarifario que permitan trasladar parte del aumento de los costos operativos al precio del servicio. En mayo, los transportistas ya habían reclamado que un ajuste establecido no estaba siendo aplicado.
La advertencia coloca nuevamente al Gobierno ante la necesidad de alcanzar un acuerdo con uno de los sectores esenciales para el movimiento de mercancías dentro del país. Las próximas reuniones entre las partes serán determinantes para establecer si se evita la paralización anunciada o si las aproximadamente 2,500 unidades finalmente salen de circulación.










